Cuando la noche susurra mi nombre

Intrusa

Un día te marchaste, tu ropa ya no estaba

tu olor no lo encontraba

te habías ido

y creí que era mi culpa.

Estaba tan cegada,

que creí todas tus mentiras

todos tus temores

y desconfíe de la verdad que decían tus ojos.

No pertenecías allí,

Lo entendí tarde.

Porque nadie se queda en un lugar que no es su hogar,

y yo no era tu hogar, era ella.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.