Por qué será que cuando más nos odiábamos
más cercanos nos sentíamos.
Que cuando más te necesitaba
no estabas para mí.
Decías que era el amor de tu vida cuando
yo creía que éramos almas gemelas.
Nos consumimos en nuestro mundo imperfecto
creyendo que nada podía pasarnos
si estábamos juntos.
Qué ingenuos fuimos,
que ingenua fui al pensar que tu eras
para mi cuando en las noches susurrabas
el nombre del sol y no la luna.
Me debería haber ido,
tendría que haber gritado,
tendría que haber hecho algo
en vez de sentarme a esperar,
a que pasen las horas
para que vuelvas.
Para que vuelvas a ser el que eras,
para que vuelvas a mí.
Nos quedamos sin tiempo.
Nos quedamos sin sueños, sin besos, sin deseos.
Nos quedamos sin el otro,
nos quedamos solos estando juntos.