En la noche me despierto
las luces caen sobre mi cuerpo
mi mente vuela sobre aquello
que no soporta al claro cielo
Y los grillos me acompañan
hasta que es de madrugada
el sol entra por mi ventana
iluminando mi mañana
Prefiero la luna en este cuento
antes que el sol que no es sincero
antes que un brillo como un velo
prefiero los satélites de acero
y en mi cabeza cada día
hay estrellas que titilan
esperando una guía
de cómo sentirse querida.