Troublemaker- Olly Murs, Flo Rida
Nos encontrábamos a punto de entrar con la banda. El lugar era una discoteca exclusiva en esa parte de la ciudad, Camil y la pareja que iba con nosotros estaban casi muriendo de la emoción.
De mi parte solo intentaba no retractarme de mi trato con mi amiga, pero me temía que mi fuerza de voluntad estuviera acabando.
—Hola chicos, soy Monick, manager de la banda—se presentó una chica muy alta y pelirroja—síganme por favor.
Todos pasamos sin decir mucho, aunque la parejita iba murmurando emocionados.
Llegamos a la zona vip y nos dieron unas pulseras; en una esquina con mucha gente estaban los chicos de la banda, Camil sonrió al ver el lugar.
—No está nada mal, ¿Qué te parece? Hoy vas a tomar al menos una cerveza —decretó.
—Una cerveza y nada de bailar—le dije yo.
Ella solo asintió y dijo algo que apenas escuche como un "ya veremos" lo que siempre decía antes de meternos en un problema.
Cinco minutos después, como lo esperaba, Camil se había ido a bailar y yo estaba sola en la barra intentando terminar la fea cerveza, no es que no bebiera, pero la cerveza no era mi favorita.
Casi como si quisieran sacarme de mis pensamientos alguien se sentó junto a mí y me paso una margarita.
Miré a la persona a mi lado confundida y apenas lo hice, casi me voy de culo al suelo.
El chico de la banda, el que cantaba estaba ordenando algo con cara de aburrimiento total.
Aunque no quisiera admitirlo de cerca era aún más guapo, tanto que debería ser prohibido que estuviera por ahí como si nada haciéndose el cantante.
—¿No vas a beberla? —preguntó sin mirarme.
—No suelo tomar cosas que me dan los extraños, —le dije— es básico en supervivencia.
El rubio a mi lado soltó una especie de bufido y risa, yo no veía lo gracioso en eso.
—Bueno, "experta en supervivencia", dime tu nombre y ya no seré un extraño—pidió.
Me lo pensé, seguramente era un odioso tratando de fingir ser amable con una "fan" mas, en fin, cosa que hace la gente por fama. Aunque con esa cara no necesitaba hacer eso.
—Vicky—técnicamente era mi nombre, solo no el que utilizaba.
—Lindo nombre, ¿es por Victoria o por Vickey? —preguntó tranquilamente.
¿Qué clase de nombre era Vickey? joder, sí que es raro este sujeto.
—Es obvio que, por Victoria, te falla ¿no? —negué para mí.
Sacó una media sonrisa mientras bebía de su cerveza, yo me limite a tomarme la margarita del ahora no-extraño mientras mataba mentalmente a Camil por dejarme solita y a mi suerte.
Mientras eso pasaba las margaritas no paraban de llegar a mi lugar mágicamente.
Vi la hora en mi reloj, era casi la una de la mañana.
Solo suspiré y comencé a llamar a mi amiga en espera de su respuesta para irnos, pero en vez de eso me envió una foto, la abri extrañada y por segunda vez en la noche casi me voy de culo.
En la imagen se encontraba Camil... mejor ni lo digo, junto a ella la chica de la banda, Lanna.

Mierda, era obvio que había llamado su atención, pero no creí que fuera tan rápido.
—Joder Cam — dije para mí misma.
Aunque tal vez no tanto pues el guitarrista chismoso me escuchó.
—¿Estás bien? —preguntó—tienes cara de querer morir.
Yo solo lo ignore mientras intentaba que mi cabeza en cortocircuito por las margaritas funcionara para matar mentalmente a Camil.
—Pasa que mi amiga y la chica de tu banda se están liando por ahi—le mostré la foto—. Que horror, sabía que me dejaría para ir con un ligue, pero no pensé que tan rápido.
—¿Qué edad tiene tu amiga? — preguntó el rubio atónito.
Lo mire extrañada, en verdad es muy raro.
—Veinte, ¿por qué? —hice una mueca.
Por alguna razon pensé que juzgaría a su compañera, pero lo que respondió me dejo en blanco.
—Mierda —dijo agarrando su teléfono—, Lanna, no puedo creer que seas una irresponsable saliendo con chicas menores que tú...
El continuo con su reprimenda mientras yo me preguntaba el porqué de su reacción, claro, hasta que escuche:
—Eres un caso perdido, hermana.
Mierda, la había cagado, al instante le mande una foto a Camil.
E: Perdon, no sabía que era su hermano...:(

Camil se demoró casi diez minutos en contestar.
C: No te preocupes... Lanna dice que no pasa nada.
Mire al chico a mi lado y rei, era gracioso verlo frustrado.
—Oye extraño, tu no me dijiste tu nombre. —le recordé curiosa mientras bebía de mi trago.
El soltó lo que tome como un murmullo porque no escuche nada, tal vez debió darse cuenta porque volvió a hablar.
—Soy Luca—me repitió—, se supone que, si vas al concierto de alguien, al menos deberías saber su nombre —enarcó una ceja.
—Pues mira que sorpresa, vine a tu concierto y no te conozco—voltee los ojos.
Volvió su mirada hacia mi incrédulo, como si quisiera descifrar algo más.
—Entonces... ¿por qué viniste?
—Porque amo gastar mi dinero en idioteces... —dije sarcástica—Es algo que no te interesa —termine.
Aunque bueno, yo no los compre.
Luca se acercó a mí con ojos interrogantes.
—Es que no eres el tipo de chica que se ve por aquí, eres un poco...
—¿El tipo de chica? —enarque una ceja.
El negó
—Exacto, las chicas que suelen venir ligan con los chicos de la banda o piden infinidad de mojitos o cosas así, ¿me entiendes? —explicó
Yo seguía sin entender nada, estaba completamente segura de que la margarita ya hacia sus efectos en mí.
—Tu eres un poco... ¿simple? —soltó
Lo mire sorprendida, esa maldita palabra me seguía a donde fuera, mis compañeros de la universidad, parte de mi familia, Camil... y hasta un maldito desconocido lo decía.
Suspire profundamente intentando retener lo que iba a decir.
—Si soy como lo dices ¿qué haces hablando conmigo, idiota? —pregunte— ¿Crees que porque eres un maldito Adonis puedes venir a decirme que soy simple? —no estaba pensando al hablar.