Cuando te volví a ver

Enamorarse sin darse cuenta

No ocurrió en un solo momento.

No fue un evento específico.

Fue una suma de cosas pequeñas.

Fue la forma en que él siempre la esperaba. Fue la forma en que recordaba cosas que ella decía. Fue la forma en que la miraba como si realmente la viera.

Ella comenzó a notar que pensaba en él incluso cuando no estaba presente.

Cuando veía algo gracioso, quería contárselo. Cuando algo le preocupaba, quería escucharlo. Cuando tenía un buen día, quería compartirlo con él.

Y eso la asustó.

Porque nunca había sentido algo así.

Nunca había tenido novio. Nunca había permitido que alguien se acercara tanto. Nunca había sido vulnerable de esa forma.

Una tarde, mientras lo observaba hablar sobre algo sin importancia, se dio cuenta de que no estaba escuchando las palabras.

Estaba observándolo.

Sus gestos. Su sonrisa. Su forma de existir.

Y fue ahí cuando sintió ese pensamiento cruzar su mente.

Uno que no dijo en voz alta.

Uno que ni siquiera estaba lista para aceptar.

Le gustaba.

Mucho más de lo que quería admitir.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.