Cuando te volví a ver

La confesión emocional

Pasaron días después de ese momento.

Nada cambió en apariencia.

Pero todo había cambiado internamente.

Ella sabía que no podía seguir ignorándolo.

Una tarde, lo buscó.

Lo encontró sentado en el lugar de siempre.

Se sentó a su lado.

Sus manos temblaban ligeramente.

—Tengo miedo —dijo finalmente.

Él la miró con atención.

—¿De qué?

Ella respiró profundo.

—Nunca he tenido novio.

Decirlo en voz alta la hizo sentir expuesta.

—Nunca he dejado que alguien se acerque así —continuó—. Y no sé qué hacer con todo esto.

Él no respondió de inmediato.

Solo la escuchó.

—Pero contigo es diferente —dijo ella finalmente, con honestidad—. Me haces sentir tranquila. Me haces sentir segura.

Él sostuvo su mirada.

—No tienes que apresurarte —respondió con suavidad—. No tienes que hacer nada que no quieras.

Ese fue el momento en que ella entendió que sus sentimientos eran reales.

Porque él no intentaba presionarla.

Solo quería estar con ella.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.