Todo empezó con un juego,
de tal vez como luego.
Y nunca pasó.
Solo siento este fuego
que me consume
y quema todo dentro
de mí.
Y vuelvo a caer en vos,
viejos hábitos
que me destruyen.
Siento que me desvivo
solo por sentir
que pertenezco,
que merezco,
que realmente debo
sentir
tu sabor.
Mi agridulce amor.
¿Cuándo voy a dejarte?
¿Cuándo realmente podré soltar?
Me duele perderte,
pero más
no soltarte.
Siento todo por vos,
pero me estás matando
de maneras
que no imaginás.
Me dejaste sin pensar
y sin respirar.
Siento huesos
en vez de carne.
Mi espalda delgada
se siente tarde.
Es verme al espejo
y odiarme.
Tal vez nunca pueda aceptarme,
o algún día
realmente amarme.
Me mataste,
lo lograste.
Ya no puedo
vivir en paz.
Sin contar,
ni estimar.
Solo dolor
sin error.