Cuando describes la palabra absurdo te pueden venir varias ideas a la mente.
Pero aquí estaba yo, parada en medio de una ordenada cocina, esperando que Germán (uno de los ayudantes de cocina) lograra atrapar a un escurridizo cangrejo.
Ustedes dirán; ¿Qué tiene de absurdo un cangrejo en una cocina?
Nada.
Bueno, nada… Si el animal de casi 30 cm no tuviese la llave del almacén guindando de su pinza.
¿Cómo habíamos llegado a esto?
… 1 hora antes