Cuentos

Infamia

“El encanto de la fama es tan grande, que nos gusta todo lo que va unido a ella, incluso la muerte”
Blaise Pascal, Matemático y físico francés

El camarógrafo encendió la cámara. —Estamos listos, señorita Brooks, cuéntenos.

—Como ya saben, mi madre fue una de las actrices más exitosas del país, claro que tuvo un inicio difícil, pero logro llegar a la cima.

Mi infancia estuvo en el foco público, muchos pensarían que son bendiciones: la riqueza, la fama y los contactos, pero para mí eran todo lo contrario: no tenía privacidad, no podía hacer nada sin que alguien me estuviera observando y lo peor de todo es que perdí a mi madre; solo éramos ella y yo, siempre de aquí para allá entre trabajos parciales para mantenernos mientras tomaba papeles secundarios en pequeños proyectos, aun así, cenaba conmigo cada noche antes de ayudarme a hacer las tareas… Lo siento…, deme un minuto, por favor.

Todo comenzó después de la audición para la película “La costurera de recuerdos”. Llegó tarde esa noche, no parecía ella misma, ya no había brillo en sus ojos, parecía muerta en vida. Ni siquiera volteo a mirarme, fue directo a su habitación y apenas cerró la puerta soltó un grito desgarrador que me heló la sangre. Pasó toda la noche llorando. En la mañana pude ver que seguía igual de vacía que la noche anterior, se arregló en silencio y salió a trabajar, sin siquiera mirarme. Durante una semana esa fue la rutina hasta que una noche volvió con los ánimos de siempre:

—Amelia, hoy es un gran día, me llamaron para protagonizar la película "La costurera de recuerdos”—, el brillo en sus ojos había vuelto, pero no era el brillo que conocía, era diferente… Más oscuro.

—Pero mamá, ¿no le habían dado ese papel a otra actriz? —En cuanto pregunté, su expresión se oscureció.

—Olvídate de ella—, dijo con una voz llena de rencor, —los productores se dieron cuenta de que esa supuesta actriz no tenía el talento suficiente—, su voz cambió a una alegre, —y por eso llamaron a mami que es la mejor actriz, ¿no?

—Por supuesto que sí, la mejor de todo el mundo—, le respondí animada.

—Correcto y desde ahora nuestra vida va a cambiar—.

Y sí que cambio, pero no fue…, un cambio para bien.

El lugar de rodaje se encontraba fuera de la ciudad y el director quería comenzar a grabar lo más pronto posible, por esta razón mi madre tuvo que dejarme al cuidado de una amiga.

—Volveré dentro de tres meses, sé buena y espérame, te llamaré todos los días.

—Sí, mamá. Te deseo mucha suerte—, ella me sonrió y se fue.

Durante el primer mes cumplió su promesa y me llamó todos los días. Al llegar el segundo, las llamadas mermaron, y al tercero, las llamadas cesaron por completo. Al terminar el tiempo de rodaje esperé emocionada la llegada de mamá… Pero ella no volvió de inmediato, sino un mes después. Al recogerme nos fuimos a vivir a un gran apartamento en una buena zona de la ciudad.

—Este será nuestro nuevo hogar Amelia, nuestro nuevo comienzo—, yo solo le sonreí, feliz por ella. Cuanto más pasaba el tiempo menos podía verla, si no estaba promocionando la película estaba en eventos sociales para crear contactos y a mí me dejaba con la mucama que contrató, quien prácticamente terminó de criarme. Después del éxito de “La costurera de recuerdos”, su fama explotó y muchos productores empezaron a buscarla. “Hermosa”, “fantástica” e “intrigante”, eran las palabras que usaban para describirla. A veces volvía a casa en el mismo estado que esa noche y al día siguiente estaba radiante, festejando un nuevo gran proyecto… Eso debió ser una señal para mí… Bueno, como dije, crecí entre los focos, para cualquier niño eso es fabuloso, pero el tiempo no deja de correr y al crecer aprendes a ver la maldad del mundo, y sobre todo, en el mundo del espectáculo. Me alejé de las cámaras en la adolescencia, construí una vida separada de mi madre… A ella ni siquiera le importó.

El tiempo nunca se detiene y mi madre lo descubrió a la mala. Cuanto más envejecía menos trabajos recibía, lo único que decían era “tu momento de brillar terminó”. Todo empeoró en casa después de eso. Todo lo que podía encontrar en la cocina era vino. Una vez intenté hablar con ella para que la mujer de mi infancia volviera… pero solo me gritó.

—¡Ya, cállate!, tú jamás entenderás todo lo que hice para llegar a donde estaba, no eres nadie para reclamarme—. Nunca volví a hablar con ella. Un día la llamaron para un papel en una película independiente, estaba eufórica, decía que sería su regreso al estrellato. Al día siguiente salió temprano hacia el lugar de rodaje… No regresó. Al inicio no me preocupó, ella solía hacer eso seguido, hasta esa noche que recibí la llamada… Al terminar la llamada limpié las lágrimas que caían por mis mejillas, fui a la morgue para identificar el cuerpo…, era ella, la habían asesinado.

No recuerdo mucho de esa tarde, los policías me hacían preguntas que apenas podía responder, no sabía la respuesta de muchas, no sabía nada sobre mi madre. Dos días después me llamaron de la comisaría, el asesino se había entregado, pero dijo que solo declararía si yo estaba presente. Al llegar me llevaron con el culpable, quien no era mucho mayor que yo.

—Aquí estoy como solicitaste, ahora dime, ¿por qué mataste a mi madre? —Traté de sonar segura, pero sabía que mi voz delataba mis nervios.

—Tú…, ¿en realidad no sabes quién era tu madre, ¿verdad? —preguntó en un susurro y luego golpeó la mesa. —¡Tu madre era una asesina! —gritó furioso, —forjó su fama a base de muchas muertes: Elena Márquez, Camila Estebanova, Lucía Ferrara, Isabel Corbalán, Mariana Solarte…, y mi madre, Adriana Figueroa. Estas fueron las víctimas de tu madre, cada una fue un obstáculo en sus objetivos, las mató para tomar los papeles que quería. Su primera víctima fue mi madre, quien le gano el papel protagónico en la película “La costurera de recuerdos”, ¡por eso la maté y me entregué! Para vengar a mi madre y destruir la falsa imagen de la tuya.



#1345 en Fantasía
#1784 en Otros
#355 en Relatos cortos

En el texto hay: fantacia, suenos, conflicto

Editado: 18.03.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.