Cuentos de Tarek

El conejo y el ave

En la copa de un gran árbol había un nido, y en el una pequeña ave que apenas había abierto sus ojos. Se encontraba sola, y algo confundida así que solo espero a que sus padres llegaran.

Espero y espero por horas pero ellos nunca llegaron, con hambre, frío y sin saber qué hacer, empezó a moverse con dificultad por todo el nido, pero en un descuido se cayó.

Cayó desde una gran altura, pero gracias a las ramas del árbol la pequeña ave casi no sufrió ningún daño, pero ahora estaba en la tierra, asustado no sabía que hacer ni a dónde ir.

Empezó a llorar y solo espero, sabía cuál sería su destino al estar en el suelo siendo un polluelo. Así pasaron las horas y al estar al borde de la muerte apareció un pequeño conejo bebé, él pasaba por el lugar y la vió, le dio mucha lástima así que decidió ayudarlo.

Él la llevo consigo, y encontraron una pequeña madriguera para resguardarse. Él conejo bebé también estaba solo, su familia lo había abandonado y él no sabía porqué, así que los buscaba por mucho tiempo pero jamás los encontró así que decidió sobrevivir solo.

Y así paso el tiempo, ellos dos se ayudaban y hacian compañía mutua, pero tenían un problema, la pequeña ave no sabía volar. Gracias a eso muchos depredadores y aves más grandes casi la devoraron pero su amigo y familia, la ayudaba y siempre la salvaba.

Por eso ella empezó a creer que era inútil y que le estorba ya que el siempre la protegía y algunas veces terminaba herido a causa de ello, su pequeña amiga siempre estaba muy preocupada por eso y entonces empezó a solo quedarse dentro de la madriguera.

Eso le preocupó al señor conejo, pero también le parecía algo bueno ya que así ella estaría a salvo. Pero un día, la pequeña ave fue a merodear el lugar, se encontró con muchos conejos que al parecer tenían pareja. Y entonces se preguntaba porque su amigo era el único que no tenía pareja ni conejitos.

Estaba tan distraída que no se dió cuenta que se había acercado a una pareja, pero como eran más grandes que ella no la vieran.

~Me pregunto, ¿por qué él siempre está solo? ~preguntaba un señor conejo a su esposa.

~¿No lo reconoces? Es el conejo que cuida a esa pequeña ave ~

~No lo reconocí. Me da algo de lástima, solo tiene una carga encima, tal vez por eso no logra encontrar pareja, por estar cuidando a esa ave que no vuela~

~Tienes razón, sin ella seguramente él aceptaría a algunas de las tantas conejitas que se acercan ~

La pequeña ave se sintió muy mal, no sabía que por culpa suya su amigo podría quedarse solo, y además ahora ya sabía que era una carga para él, así que decidió irse y dejar que su amigo sea libre para que pueda formar una famila.

La pequeña ave camino por el gran y tenebroso bosque, estuvo a punto de ser devorada de nuevo pero afortunadamente logro esconder se. Estaba muy asustada y empezó a llorar pero no iba a regresar, estaba convencida de que si volvía iba a arruinarle la vida a su presiado amigo.

Pero entonces de la nada salió una serpiente, la pequeña ave trato de huir pero fue tarde, la serpiente la había atrapado y estaba lista para comérsela.

La pequeña ave solo pudo aceptar su destino mientras se despedía de su amigo.

— -—

Él señor conejo, de nuevo fue hostigado por otros conejos, algunos le decía que era tiempo de que tuviera pareja e hijo, mientras muchas conejas se le insinuaban pero a él no le importaba nada más que proteger, alimentar a su tierna y única familia.

Estaba arto de escuchar lo mismo y de recharsar a otras y que estás no le hicieran caso, así que pensó en que era tiempo de mudarse.

Cuando termino de recolectar comida y pensaba en como darle la noticia a su pequeña amiga regresó a la madriguera, pero no la encontró y rápidamente salió a buscarla.

Al no encontrarla por los alrededores, entonces empezó a ir más lejos y preguntarle a los animales del bosque que iba encontrando si la habían visto. Afortunadamente uno de ellos le indico en qué dirección se había ido y él señor conejo rápidamente fue a buscarla.

Al encontrarla se sorprendió al verla siendo atacada por una serpiente así que rápidamente se acercó y empezó a morder, pegarle y jalarla para que la soltará ya que está la había mordido una de sus alas. Él señor conejo estaba desesperado ya que veía que su pequeña amiga iba a morir y cuando ya había perdido las esperanzas la serpiente la soltó, y solo dejo de moverse.

Él señor conejo no sabía que había pasado, pero no le importaba y solo se acercó a su pequeña amiga. Se dió cuenta de que su ala estaba lastimada y no sabía que hacer.

Yo puedo ayudar a tu pequeña amiga —decia un hombre alto apareciendo y agachándose para estar más cerca de ellos.

Él señor conejo algo asustado se puso frente a su amiga para defenderla.

No te preocupes, no les haré daño solo quiero ayudarles. Tu pequeña amiga necesita ayuda —

Él señor conejo podía ver que aquel hombre era bueno, así que acepto su ayuda moviéndose aun lado, el hombre tomo en una manos al ave y en la otra al conejo para llevarlos a su casa.

El señor conejo le pregunto porque ella se había ido, y ella le contó que solo quería que él fuera feliz con los de su especie y que pudiera tener un familia, el señor conejo enojado le dijo que no necesito a otros y que solo la quería a ella, ella era su única familia y que siempre estarían juntos.

El hombre curo al ave, les dio un nuevo hogar cerca de su casa para que ellos estuvieran a salvo, juntos y con mucha comida todos los días por siempre.

Fin.




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