En Arcadia existían algunos reinos, a un lado del mundo estaban los reinos que podían controlar los principales elementos de la naturaleza. Y al otro lado solo existían reinos normales, sin una pizca de magia o poderes, pero que constantemente estaban en guerras porque querían poseer más territorios.
Las peleas siguieron por años, hasta que poco a poco un reino logro apoderarse de todos los territorios y los unificó hasta convertirlos en un gran imperio. Así esa familia real se convirtió en el gran sobrerano de todo el continente, ellos gobernaron por muchos años en paz hasta que se enteraron que había otros reinos al otro lado del mundo, les dio curiosidad al saber que ellos tenían poderes, pero entes de que imperio quisiran levantarse encontra de los reinos mágicos los reyes de cada nación decidieron unirse y visitar el imperio.
Los reinos mágicos se llevaban bien entre ellos y no querían entrar en guerras, así que para que no pasará eso decidieron que irían en son de paz al imperio para darles un regalo mágico.
Llegaron muy felices para demostrar que ellos querían tener una buena relación con el imperio, aunque al principio fueron tratados con un poco de hostilidad eso cambio cuando vieron lo que podían hacer, los emperadores quedaron encantados y querían esos poderes así que decidieron aceptar su regalo.
Los reyes decidieron hacer un portal para que el imperio se conectar con los reinos y así poder comercializar, viajar y hacer mas cosas que beneficiarán a todos.
El imperio buscaba una manera de poder obtener ese poder, pero antes de atacarlos de alguna manera primero quería que ellos hicieran lo que fueron a hacer, todos los presentes quedaron maravillados por lo que veían, pero en un descuido todo se descontroló. Los poderes de los príncipes que fueron encargados del obsequió se salió de control.
—¡Pun! —
Se escuchó un fuerte estruendo y unas grietas aparecieron en el cielo extendiéndose a todo el mundo.
Los emperadores se levantaron de sus asientos, y exclamaron que eso había sido un ataque hacia ellos, y de inmediato ordenaron capturarlos a todos. Los reyes y demás nobles importantes que los acompañaban huyeron, no sin antes ver las verdades intenciones de los emperadores así que decidieron que jamás volverían a tratar de llevarse bien con ellos y además lanzar un hechizo que dividió a los reinos del imperio para que ellos jamás tratarán de encontrarlos o si quiera cruzar a ese lado del mundo.