Había una vez, una joven que vivía tranquilamente en medio del bosque.
Sus padres habían fallecido y ella por una grave enfermedad casi perdió totalmente la visión en ambos ojos, pero no se dejó consumir por la tristeza y luchó por continuar viviendo.
Al príncipe le costó acostumbrarse a su nueva forma de vida, tropezó y cayó muchas veces, pero en todas se levantaba y volvía a intentarlo.
Después de algunos años, ella había agudizado sus sentido y podía moverse fácilmente por su casa y por el patio de esta.
Un día se levantó temprano y fue a recoger algunos frutos para comer, escuchaba el canto de las aves y se quedaba algunos minutos disfrutando del sonido. Hasta que escucho crujir algunas ramas así que empezó a asustarse.
—¿Quién está ahí? —pregunto con voz fuerte.
Ella sabía que a veces personas se perdían y terminaban en su casa, algunas veces esas personas habían intentado dañarla así que ella había aprendido a defenderse y además, siempre llevaba una daga debajo de su falda.
Al escuchar que alguien se estaba acercando, ella poco a poco acercaba su mano hacia el arma, pero entonces escucho como alguien cayó al suelo, y un olor metálico invadió el lugar entonces se dio cuenta que la persona estaba herida.
Algo nerviosa se acercó lentamente y como pudo lo llevo a dentro de su casa.
—¿Qué haré? —
Se preguntaban, y empezó a tocar algunas partes del cuerpo de la persona para saber dónde estaba herido, está que llegó a su abdomen y sintió más sangre en ese lugar.
Rápidamente levantó la camisa de la persona, busco algunas hierbas medicinales, las molió y las coloco encima de un pedazo de tela, limpió la herida con un poco de agua y colocó la tela sobre esta.
Tocó la frente de la persona pero no sintió fiebre así que se relajo y esperaba que estuviera bien, pero la curiosidad le ganó y tocó su cara. Pudo sentir que tenía facciones definidas y noto que tenía el cabello largo, entonces imagino que la persona que había ayudado era una mujer y se sintió aliviada.
Dejo a la "mujer" en su cama y de nuevo salió a lavar su ropa, tardo algunos minutos y después fue a recolectar algunas cosas, pero ahora se sentía algo emocionada ya que tenía compañía.
De nuevo regresó a dentro y empezaba a hacer su comida, mientras lo hacía tararea a una canción que su madre siempre le cantaba, está muy feliz y entonces escucho las pisadas de alguien que se le acercaba y supo de inmediato de quien se trataba.
—Espero que ya te sientas mejor —decia de espaldas.
La persona sorprendida le respondió.
—Si, muchas gracias por tu ayuda —
La mujer se detuvo en seco y volteo, aunque no lo veía lo hizo por instinto.
—Eres un hombre... —
—Si, de nuevo te agradezco por a ver me ayudando, siendo un desconocido seguramente otros me hubieran ignorado —
—No fue nada —decia ella algo nerviosa.
Así ellos se hicieron amigos, pasaron mucho tiempo juntos y ella le contó hacerca de su familia, y cuando el hombre se recuperó totalmente ya no quiso irse y decidió quedarse al lado de la mujer.
Pero día un grupo de personas llegaron a donde estaban ellos y los atacaron, entonces ella descubrió la verdad de lo que aquel hombre que había salvado era. Pero eso no le importo, ella ya lo amaba después de todo lo que habían pasado juntos.
Entonces ambos escaparon antes de que los volviera a atacar, la mujer quedó embarazada y después tuvo a su bebé mientras seguían escapando hasta que se establecieron en un pueblo muy diverso, ahí los aceptaron y vivieron muy felices, hasta que su hijo creció y se fue en busca de su propio camino.
Fin.