Un día, una chica que estaba explorando el bosque se perdió.
Sin saber como, se había adentrado de más en el bosque y las marcas, señas que había dejado para no perderse ya no estaban. Escuchaba sonidos, algunos silbidos y hasta pensó que escuchaba cánticos.
Está asustada y sentía que se iba a volver loca, mientras buscaba la manera de salir sentía que alguien la observaba y la seguían. Al principio pensó que era su imaginación, pero conforme pasaban el tiempo escuchaba como algunas ramas de los árboles se movían violentamente, algunas se rompían y caían al suelo.
Ella creía que tal vez algún animal la estaba acechando, así que ya desespera comenzó a correr, tropezó y cayó algunas veces pero rápidamente se levantaba y seguía corriendo.
Al llegar a un pequeño arroyo, observo a todos lados buscando que la seguía pero después de unos minutos no vió nada, se tranquilizó un poco y empezó a tomar un poco de agua, y a lavar sus heridas que se había hecho por caer.
Saco su teléfono pero no había señal y por las caídas también estaba algo roto, y no sabía que hacer, solo pensaba en como volver.
Estaba tan cansada que terminó desmayadose, y después de algunas horas se despertó rápidamente desorientada, tardo unos segundos para recordar todo lo que había pasado, suspiró y tocó su cabeza pero entonces noto que tenía algo extraño en su herida, y tenía un olor a plantas medicinales, vio sus otras heridas y todas tenían lo mismo.
Sorprendido se levantó y miro a todos lados quien la había ayudado.
—¿Hola?, ¿hay alguien ahí? —grito en voz alta.
Pero nadie respondió ni se mostró.
Ella estaba segura de que alguna persona la había ayudado y decidió esperarlo en el lugar, se decía que tal vez esa persona regresaría y le pediría ayudaría para salir del bosque, pero entonces pasaron minutos, horas y nadie llego.
De nuevo perdió las esperanzas de poder salir de ahí, solo esperaba que alguien notara su desaparición y fueran a buscarla.
Se levantó del lugar y comenzó a caminar, estaba anocheciendo y debía buscar un refugio antes de que oscurecieron para estar a salvo de algún animal quisiera atacarla. Después de un rato encontró una cueva, se adentro un poco y espero que hubiera nada ahí dentro.
Junto algunas ramas y con algo de dificultad encendió fuego, aunque tenía hambre solo debía aguantarlo y decidió dormir un poco, pero a mitad de la noche un sonido de ramas crujiendo la despertó abruptamente.
Y al abrir los ojos lo primero que vio fue que al frente de ella habían muchas frutas, sorprendida miro de nuevo a todos lados buscando quién la había ayudado, pero de nuevo no vio a nadie.
—Muchas gracias —susurro pensando que jamás podría decirle esas palabras a persona que la estaba ayudando.
Sin imaginar que él si la había escuchado y de hecho la estaba observando.
A la mañana siguiente, lo primero que escucho fueron voces, rápidamente se despertó y miro a muchos rescatistas acercándose a ella, la mujer feliz corrió hacia ellos para comenzar a llorar.
Así se la llevaron, después de unos días ella salió del hospital y fue agradecerle a las personas que las rescataron. Pero algo que ellos le dijeron la dejo pensando, dijeron que gracias a que ella hizo una señal con humo fue que pudieron encontrarla.
La curiosidad la invadió y se preguntó, quién o que la había estado vigilando y ayudando.
Fin.