Hace mucho tiempo, cuando los reinos del mundo de Galdur se estaban creando algunos animales fueron seleccionados para que fueran los guías de aquellos poderes que el Dios de aquel lugar iba a dar a los humanos.
Estos fueron simples animales solitarios que tenían un gran corazón y que habían demostrados ser aptos. Él escogió a un animal por cada elemento; fuego, agua, tierra y viento.
Solo decidió seleccionar a 4, y cada uno representarían a un elemento.
Los llamo guardianes y los dejo guiar, enseñar y compartir sus poderes con los humanos, pero con forme pasaron los años los humanos se volvieron más arrogante y avariciosos. Ya no buscaron su ayuda, sino obtener todo el poder.
Llegaron a un punto, dónde los humanos empezaron a creer que quien eliminará a los guardianes portadorores de los elementos, obtendría más poder y ascendería a una deidad.
Los guardianes tristes, dejaron de guiarlos y se escondieron e invernaron eternamente.