Érase una vez, en lo profundo del bosque del mundo de Galdur. Muchas criaturas extrañas empezaron a aparecer, que habían sido arrastradas desde otro lugar hacia aquel mundo.
Un día, muchas personas que les encantan pasear y adentrarse en los bosque empezaron a percibir que alguien o algo los estaba siguiendo, pero después lo olvidaron pensando un sería algún animal.
Estos empezaron a tomar fotos de todo el lugar, todos decían que estar en aquel lugar los tranquilizaba, y entonces empezaron a escuché un sutil sonidos, que reconocieron como un silbido.
—¿Qué creen que será eso? —pregunto uno.
—No lo sé, pero no es un silbido normal.
Ellos empezaron a tener mucha curiosidad por saber de dónde provenía, así que buscaron por todas partes para saber quién o que lo hacía.
Buscaron y buscaron por horas, pero el sonido no se hacia más fuerte y de vez en cuando desaparecía y cuando lo volvía a oír este se alejaba más.
Los chicos ya cansados solo se rindieron y se fueron, prometiendo sé que volverían para saber de dónde provenía aquel silbido tan hermoso.