Érase una vez, un mundo llamado Galdur. Este mundo siempre habían sido pacífico, aunque de vez en cuando pasaban cosas malas.
Sin embargo por un accidente en otro mundo, ambos terminaron conectados y los de aquel nuevo mundo cruzaron a este.
La diosa algo curiosa los observo, y al ver que empezaban a hacer mucho lío en su mundo trato de eliminar los, sin embargo no lo hizo.
Entonces noto que personas en su mundo empezaban a armarse de valor y defender a los suyos.
Una familia en especial la comovio, ya que el padre y abuelo de esta pereció al tratar de salvar a toda su familia. Ellos ante tan acto de sacrificio decidieron hacer lo mismo que su padre y abuelo, y empezaron a defenderse y defender a otros de aquellas criaturas.
La diosa se conmovió, y decido presentarse ante uno de ellos y ofrecerles poder y mejores armas. Sin embargo él se nego, diciendo que ellos como humanos iban a luchar con sus podrías fuerzas sin ventajas ya que no querían ser iguales a quellas criaturas.
Ella acepta, aunque sin que él se diera cuanta les dió un pequeño regalo, este regalo fue un mejor vista. Con ellos pudieron luchar y defenderse mejor, aquel hombre junto a su familia formaron un clan de cazadores... Y se llamo Hornel, el clan de cazadores sin armas especiales o poderes, pero sobresalían mucho por su perseverancia a ser mejores que los demás clanes especiales.