Para los lectores
Esto es una versión de prueba del libro completo. Si desean saber cómo obtenerlo, consultad mi instagram: @Solariafukuda
———————— ❤️🔥 ————————
Dicen que toda historia comienza con un fuego. A veces visible, otras silencioso, ardiendo bajo las ruinas de lo que fuimos. Cumandra nació así: del fuego. De la sangre y del juramento de un hombre que creyó poder domar la oscuridad.
Aquella noche de primavera, el silencio reinaba el hospital. Tayler entró con calma a la habitación donde se encontraba Joseph. Con esa misma que sientes cuando sabes que no hay nada que puedas hacer y solo queda aceptar los caprichos del destino. Aquel hombre que había reinado una ciudad, se vio reducido a la nada por aquella enfermedad.
La noche en que murió, algo nuevo nació. Tayler, con apenas diecisiete años, heredó el trono que le correspondía. Los hombres que antes seguían a su padrino le juraron lealtad, no por miedo, sino por respeto a lo que representaba Joseph. Y aunque Tayler trató de mostrarse firme, dentro de él solo había un vacío: el peso de mantener en pie algo que se desmoronaba.
Cumandra ya no era una familia. Era un campo minado. El tráfico de territorios, los pactos rotos, las emboscadas que no terminaban en nada... El resto de mafias trataban de absorberlos, y Tayler lo sabía. Aun así, intentaba negociar, contener el derramamiento, mantener la dignidad del nombre que su padrino le había dejado. Pero no siempre basta la voluntad para contener el caos.
En los meses siguientes, el mundo de Tayler se fue agrietando. Cada reunión se volvía más tensa, cada noche más larga. Dormía poco. Pensaba demasiado. Y en silencio, temía que no bastara con ser justo; que para sobrevivir en ese mundo tuviera que volverse cruel. A veces, cuando el cansancio lo vencía, imaginaba la voz de Joseph: "No te olvides, chico... El poder no se hereda, se conquista."
Y sin embargo, Tayler no quería conquistar nada. Solo quería que su gente viviera un día más.
En otro lugar, en una ciudad que no dormía, una chica observaba el cielo desde una azotea. El viento le revolvía el cabello, y el brillo de la luna se reflejaba en sus ojos.
Atenea no creía en destinos. Ella había forjado su propio camino, su propia leyenda. Creía en la fuerza y en la lealtad. Se convirtió en lo que esa ciudad necesitaba y a cambio, solo obtuvo traiciones, pérdidas y soledad. Desde hacía dos años quería dejar eso atrás y vivir como alguien normal. Solo eso.
Pero el mundo no siempre concede lo que uno desea.
Y en el fondo, Atenea lo sabía: no importa cuánto lo intente, hay cosas que no se pueden deshacer. Su cuerpo cargaba cicatrices que contaban historias de un pasado que nadie quería oír. Historias de un tiempo donde se creía invencible, donde su nombre se pronunciaba con miedo o respeto, pero nunca con ternura. La apodaron El Demonio Blanco. Y lo fue. Pero ahora, no sabía si quería seguir siéndolo.
Esa noche, mientras la ciudad se apagaba a su alrededor, sintió algo en el pecho: una punzada, una especie de presentimiento. Como si el aire cambiara. Como si el mundo, una vez más, estuviera preparándose para quemarse.
No hay azares en la vida, solo caminos que se cruzan cuando deben.
Tayler, el heredero del caos.
Atenea, la sombra que huye de su propio nombre.
Dos almas hechas de fuego, destinadas a arder, juntas o una contra la otra, aún sin saberlo.
Porque al final, toda historia comienza con un fuego.
Y esta, en particular, estaba destinada a arrasar el mundo entero.
———————— ❤️🔥 ————————