Cumandra

Capítulo 5. Videojuegos

Jueves. 12 de octubre

Aquella noche Atenea estaba "peleando" contra el aire. Se detuvo y respiró profundamente. Hacía tiempo que no practicaba mis movimientos, pero, realmente no sabía qué hacer para desahogarme. Esta situación me enfada un montón y la máscara sigue quebrándose. Si me descuido dejaré ver quien soy en realidad. Desde que hablé con Ethan ayer no he parado de darle vueltas al asunto. Tras confesarme que está en algo con Emily, las piezas encajaron como un puzle. Esas dos son unas zorras que sólo me usaron para su beneficio. Sé que a Lucy le llamaba la atención Dylan, lo dijo uno de los días que quedamos cuando él no estaba, y ahora Emily está con Ethan. Por favor, hasta un ciego lo vería.

Se querían hacer un dos para dos, pero son demasiado cobardes para acercarse por su cuenta. Atenea respiró profundamente, dejando que la tensión abandonara sus hombros. Al mirarse los brazos, notó la dureza de su musculatura bajo la piel; a simple vista parecía una chica menuda, pero su fibra tenía una densidad antinatural. Era ese físico prodigioso el que le permitía generar una potencia que doblaba la de cualquier hombre de su tamaño, una ventaja biológica que Antony había convertido en un arma letal.

Por so mismo debía calmarse. La gente normal, no recurre a las manos cuando pasa algo así. Ya no estás en Gratanova, no son aquellas calles, no son esas personas... Son "inocentes". Además, no debes dejarte llevar por las emociones, sabes bien lo que pasó la última vez.

Su mente viajó a un recuerdo de hace 2 años y medio. Era primavera, al atardecer. Su traje blanco estaba lleno de sangre. No suya. Una suave brisa movió su cabello. Dejó caer una persona a la que había golpeado hasta la inconsciencia. El suelo estaba lleno de personas golpeadas e inconscientes. Llevaban trajes iguales, pero al mismo tiempo había varios diferentes. Haciendo referencia a las distintas bandas. Atenea se alejó de lugar con pasos pesados mientras que algunas lágrimas caían por sus mejillas. Alejó de su mente el recuerdo.

Después de eso, me dije que empezaría de nuevo. Que trataría de ser una persona normal. A fin de cuentas, todo eso me ocurrió por ser yo. Pero esconderse en la misma ciudad cuando llegaste a ser tan grande, es muy complicado. Esta es mi oportunidad de cambiar las cosas. Viviré ese futuro que el abuelo quería para mí. Uno alejado de las calles y de la violencia... Un futuro de persona normal.

El teléfono de Atenea vibró. Era un mensaje de Tayler.

***

Tayler: "Hey Atenea, perdón por la hora, espero no molestar"

Atenea: "Tranqui, no lo haces, aún sigo despierta, ¿qué pasa?"

Tayler: "Mañana tengo la tarde libre, ¿te apetecería venir a jugar videojuegos a mi casa?"

Atenea: "Suena bien, ¿a qué hora?"

Tayler: " *Ubicación* Esa es mi casa, ¿te parece bien a las 5pm?"

Atenea: "Sii, allí estaré :)"

***

Tayler es un chico realmente amable e interesante. No esperaba que por aquella simple acción altruista quisiera compensármelo. Mucho menos pensé que encontraría alguien con quien compartir mis hobbies. En la situación en la que estoy con mi nuevo grupo, tener a alguien ajeno a él, como amigo, me tranquiliza. Por cómo pueda acabar.

***

Viernes. 13 de octubre

Atenea estaba parada frente a la casa de Tayler. Revisó de nuevo la dirección. No se había equivocado. La casa se veía grande y muy moderna. Teniendo en cuenta como viste Tayler, no me sorprende que su familia sea rica. Finalmente decidió llamar al timbre. Esperó unos segundos y después la puerta se abrió. En efecto, era su casa.

—Buenas Atenea. Me alegro de que llegaras, pensé que te habías perdido— dijo Tayler mientras le ofrecía pasar.

El joven llevaba un chándal negro. Era la primera vez que veía a Tayler así, por lo que su sorpresa fue aún mayor.

—Por suerte no, lamento el retraso— dijo Atenea. Obviamente no le diré que no entré antes porque pensé que no era su casa. Ese secreto me lo guardo para mí.

—No importa— dijo Tayler—. El salón está por aquí. Tengo preparado todo.

Al igual que el exterior, el interior también era moderno. El suelo era de una madera marrón clarito. Las paredes blancas y con cuadros bonitos. Me llevó al salón-cocina. Era enorme. Los sofáres eran de un bonito color café, con una mesita de cristal en medio. La tele, de mínimo 50 pulgadas, estaba colgada justo en frente. Como había dicho, estaba todo preparado.

Tenía una PlayStation 5 conectada a la tele con dos mandos y el Fornite listo para iniciar sesión.

—Aquí tienes. Inicia sesión en tu cuenta y jugamos en pantalla dividida— dijo Tayler mientras me entregaba un mando— ¿Quieres beber algo? ¿O comer?

—Estoy bien, gracias— dijo Atenea mientras iniciaba sesión en su cuenta—. Tu casa es muy bonita.

—Y eso que solo viste el salón. Puedo hacerte tour por la casa si quieres— dijo Tayler.

—No hace falta de verdad, no quiero molestar— dijo Atenea.

—No pasa nada. Acompáñame— dijo Tayler.

Él le mostró el resto de la casa. Empezó por el jardín. Las cristaleras del salón daban a este. El jardín tenía una piscina perfecta para refrescarse en los días de verano, varias hamacas donde relajarse después de un baño y una barbacoa que hacía del lugar el sitio ideal para reunirse con amigos y disfrutar de buenas comidas al aire libre. Después siguió con las habitaciones que había al lado de la cocina, el baño entre medias de ellas, su despacho, y por último su habitación. Era una suite con baño propio donde había ducha y bañera con jacuzzi.

Esto es extraño, en la casa no parece haber rastro de otras personas viviendo. ¿Qué clase de trabajo tiene como para poder costearse esto solo? Ni siquiera siendo el jefe de una empresa podría. A menos que sea del otro tipo de "empresas". De esas que actúan en las sombras... Aunque no parece ser esa clase de chico. Las apariencias a veces engañan.




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