Aunque no siempre tuve mis pensamientos del todo claros, había uno que sí: que me quería quedar para siempre en la comodidad de La Cúpula.
Pero nunca pensé en esto.
En la guerra, destrucción, engaños, muertes, y verdades dolorosas. Y lamentablemente, tuve que enfrentarme a esto desde los 16.
Pero no se preocupen, empiezo desde el inicio para que puedan entender mejor.
Hace 17 años, en el año 2095, los humanos gozaban de la nueva tecnología en sus vidas, y de un mundo que parecía perfecto e ideal.
En Bilg todos vivían felices y en paz, hasta que en La Arconte, la torre donde trabajaban todos los prestigiosos científicos que habían creado este nuevo mundo de innovación tecnológica, hubo una sobrecarga en una de sus máquinas que más energía eléctrica ocupaba, esta hizo que se liberará una onda expansiva, conocida como Radiación Cronologica.
La RC provocó que todos los que no se encontraban en La Arconte sufrieran una onda de choque completa, básicamente cerebros fritos. A estas personas se las conoce como Irradiados, son una especie de humanos mejorados, solo que están llenos de odio, rabia y tristeza.
Ese es un corto resumen de lo que pasó, luego las personas sobrevivientes que estaban en La Arconte decidieron huir más lejos de ese lugar infectado de Irradiados, utilizando su más reciente creación, La Cúpula, para empezar una nueva vida subterránea.
Luego trataron de encontrar más sobrevivientes, bla bla bla, encontraron a 46 niños en distintas partes de Sudamérica sin convertirse en Irradiados, sino en algo mejor, en Portadores.
Y oficialmente me presento, soy Cassiyik Bedz, una portadora, y la consentida de los Arcontes.
Bueno, la verdad no es que me guste ser la consentida, pero, mientras eso moleste a Yavvina y Reetzo, me encanta hasta gritarlo.
Les explico otra vez. Somos 46 portadores, si, pero solo dos somos Enlazadoras, un poder bastante importante para los Arcontes y su fuente de supervivencia.
Aunque, por alguna razón, yo soy la consentida, Lospok, la otra Enlazadora, tampoco se queda atrás.
Creo que por el desprecio de los otros portadores hacia nosotras y porque literalmente habitamos en la misma casta es que nos llevamos tan bien.
La verdad es, de los 46 muy pocos no nos desprecian por esta preferencia, pero yo sigo sin entenderlo, o sea, a veces solo nos dejan elegir el menú, nos dieron la mejor habitación, lo mejor de todo aquí en La Cúpula, pero realmente no es nuestra culpa.
Por eso acá todos son unos imbéciles.
Sé qué la mayoría nos desprecia, a la otra mayoría no les importa mucho, y los otros somos Lospok, Frubale, Ghiyure y yo, que obviamente somos amigos.
Y creo que también a Helyde Guzi no le caigo mal, siempre me sonríe en el comedor, aunque no sé bien que significa.
En fin, en estos momentos debería ir al área de entrenamiento con los demás, ya que en menos de dos semanas es el campeonato anual de "Captura la Bandera".
Pero me parece tan aburrido, quiero decir, es tan fácil ganar ese tonto juego. Prefiero jugar voleibol con Frubale mil veces, aunque sea muy mala en voleibol.
- ¡Cierto! ¡Frubale! -grito, pegando casi un salto de la cama. Se supone que hoy iba a ayudarlo a practicar con su combate con espada.
Me pongo los zapatos, me arreglo un poco el cabello y salgo de mi casta, subiendo tres pisos para ir al subnivel 8, el subnivel del área de entrenamiento.
Holaa, espero que les vaya gustando lo poco que subí de la historia. No se olviden de votar, gracias 🫶
#208 en Ciencia ficción
#5238 en Novela romántica
romance, ciencia ficción distopia, ciencia ficción romántica
Editado: 23.01.2026