Cúpula Cero

01: El Área De Entrenamiento

Baje del ascensor y camine un poco hasta la gran puerta con un letrero arriba, Área de entrenamiento.

Cuando las puertas se abrieron busque a Frubale con la mirada, evitando las dos o tres miradas que tenía encima.

-¿Qué tal dormiste, princesita Arconte? -escuché que alguien dijo a mis espaldas, me voltee, aunque no necesitaba hacerlo, reconocía la voz del idiota.

-Bien, Reetzo, gracias por preguntar -le sonreí y seguí buscando a Frubale con la mirada.

-¿Estás buscando al torpe? -preguntó mientras se acercaba a mi.

No respondí, en su lugar traté de alejarme de él caminando, pero me siguió.

-Está con Jupikter en la zona de combate, probablemente lo esté destrozando -dijo riendo, con ese tono de voz burlesco que hacía que me den ganas de entrar en su cabeza y sacarle el secreto más horrible que tenga para atormentarlo.

Pero me límite a quedarme callada e ir a la zona de combate sin preocuparme por mi amigo, total, tenía a la mejor profesora de combate con espada.

-¡Frubale! -me acerque corriendo a él mientras escuchaba las horribles carcajadas de Reetzo-. Tonto, ¿Qué haces con está gente? -dije marcando las últimas dos palabras con asco.

Él se levantó del suelo. Tenía pequeñas cortadas en el brazo y en la mejilla, y algunas roturas de espada en el pantalón.

-Estoy bien, Cassiyik, yo le dije que venga con todo -me sonrió, pero al hacerlo un poco de sangre entro a su boca, cambiando su cara a una de asco.

-Idiota -lo deje mientras él escupía su sangre y me acerque a Jupikter-. Antes de que diga algo, quita esa sonrisa estúpida de victoria de tu cara. No lo venciste, yo estoy interviniendo.

Me miró de arriba a abajo, y sonrió aún más, como si se le hubiera ocurrido algo muy bueno.

-Cierto, estás interviniendo, entonces, ahora deberías tener el combate contra mi -dijo aún sonriente mientras se acercaba a mi, esperando una respuesta.

Me di cuenta de que lo decía en serio, entonces solté una carcajada un poco fuerte.

-¿Vos? ¿Un combate contra mi? -sonreí y me aleje de él-. Típico de los Lega. Pero si, me encantaría vencerte en combate con espada de la misma forma en la que vencí a tu hermana.

Me acerqué a Frubale y me dió su espada, para después acercarse a dónde estaba Reetzo para ver el combate.

-¿No sería más divertido con una apuesta? -sugirió Reetzo-. El que pierda tiene que robar comida del comedor en la mañana, antes del desayuno, para el ganador.

Sonreí, porque sabía porque ponía esa condición, quería que los Arcontes dejarán de darme su preferencia al encontrarme robando.

-Espero que no te encuentren, Jupikter -tome de forma ofensiva la espada, lista para cuando Frubale diera la indicación- Ah, y no te vayas a tardar, no me gusta la comida fría.

Él rio ante mi comentario, confiado.

-En posición, tres, dos... -y cuando Frubale estaba a punto de decir uno se escuchó la horrible voz chillona de Yavvina.

-¡Jupikter! ¡Reetzo! -se acercó al segundo mencionado-. ¿Qué hacen con la princesita y su sapo? Vengan los dos, Dilion y yo los... ocupamos -dijo dudando lo último.

-Salvado, Lega -reí mientras él se iba.

Camine hasta Frubale, y al mirarnos explotamos en carcajadas sonoras.

-Ya, basta, parecemos imbéciles -dijo él tratando de incorporarse.

-Es que, nos llamo la princesa y el sapo, fue como anillo al dedo -seguí riéndome, pero está vez sola.

-Pensé que nos reíamos de la cara de horror de Yavvina -se puso serio, no le había hecho para nada gracia lo del sapo.

-También -me limpie las lágrimas de tanto reír-. Me imagino que ella ya sabe lo que es ser vencida por moi.

-Ay, claro princesa de la espada -dijo sarcásticamente.

Lo miré y levanté la ceja, ahora a mi no me había hecho gracia su comentario.

-Ya, vamos a que te curen esas heridas sapo antiespadas -reí, saliendo con Frubale del área de entrenamiento.

Se volteo a verme con una cara de "no me dió gracia".

Salimos y subimos hasta el subnivel 3, yendo hasta la puerta donde decía Enfermería.

Estuvimos ahí hasta que le sanaron las heridas. No estuve pendiente pero sabía que no eran graves.

Bajamos hasta nuestro subnivel, el 11, donde estaban las castas 9, 10 y 11.

Nos dirigimos hacia una puerta, el letrero decía Ecos, es la puerta de su casta. Nos sentamos al lado de esta.

Estuvimos en silencio durante mucho tiempo, era algo que Frubale y yo solíamos hacer seguido, estar en silencio.

Puede parecer raro, pero estar juntos, me daba paz, y el silencio también. Podía pensar con más claridad, aunque en ese momento no pensaba en muchas cosas más que en lo que tocaba mañana, sábado.

Unos minutos después de estar así, él se levantó.

-Voy a cambiarme de ropa, la enfermera dijo que sería mejor si descansaba un poco -me tendió la mano para ayudarme, la tomé y me levanté del suelo-. Deberías descansar un poco antes de que Lospok vuelva.

-Yo no soy la herida, gracias -sonreí un poco y me despedí con la mano de él, alejándome a mi casta.

Antes de entrar me detuve a mirar la puerta y luego el letrero, Enlazadoras.

Enlazadoras.

Sacudí la cabeza despertando del pequeño trance y saque mi tarjeta, poniéndola en el sensor.

Entre y me tire a mi cama, sin poder dejar de pensar.

¿Tan importante era ser Enlazadora cómo lo hacían creer los Arcontes? Si no fuera por los Irradiados, no tendríamos importancia.

Cerré poco a poco mis ojos, con la mente cansada de tanto pensar.

Después de unos minutos, deje de pensar, caí rendida ante el cansancio.

Holaaa, por fin, el primer capítulo.
Espero que les guste, y si es así voten por favor 🫶

Próximo capítulo: miércoles 28




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