Una hora antes de la carrera Sira no tenía otra cosa para hacer más que esperar. Sus reuniones habían sido cortas porque ya todo estaba charlado y bajo control. Las estrategias ya estaban definidas y esta vez no decidieron cambiarlas ya que todos estaban de acuerdo en cuales eran las mejores opciones.
Por eso mismo ahora se dirigía hacia el motorhome de Garrick para pasar el rato, no le apetecía para nada estar rondando el paddok sola y Sarah y Cass estaban ocupadas. Garrick le abrió la puerta en un instante.
-¿Estoy en problemas?-se arrimó afuera y miró a ambos lados.
-No-respondió riendo-Quería pasar a ver como estabas y, además, estoy aburrida-admitió.
-¿Ya terminaron con la estrategia?-se hizo a un lado para dejarla entrar al motorhome.
-Sí, vas a ser todo un campeón-bromeó pegándole en el brazo.
-Espero que lo hayas dicho en serio.
-Y yo espero que lo puedas cumplir, ¿Va? Que no trabajo por nada y tú tampoco-ambos se sentaron en uno de los mullidos sofás.
-¿No tienes nada para contarme?-preguntó Garrick alzando las cejas.
-¿Yo? No. ¿Y tú?-la mirada cómplice de Sira provocó que Garrick se pusiera rojo como un tomate.
-No-masculló-No hay nada que tu no sepas ya, estoy seguro.
-Pues, no he pasado tanto tiempo con Sarah estos últimos días, ya sabes, mucho trabajo y...
-Mucho Niccolo, lo comprendo. Es difícil hablar con Sarah cuando estás sola en una habitación de hotel con el chico que te gusta-Sira sintió como su rostro se calentaba poco a poco por la vergüenza. Debía de estar completamente roja.
Se aclaró la garganta.
-No sé de qué estás hablando.
-¿Si recuerdas que Cass durmió con Sarah y que las dos hablan conmigo, cierto?-preguntó con una ceja alzada.
-Son unas chismosas.
-Tal vez. La realidad es que también he hablado con Niccolo por la mañana-confesó.
-Eso tiene un poco más de sentido-dijo en un suspiro mientras se recostaba en el sofá.
Se quedaron en silencio durante unos minutos, cómodos con su compañía no sentían la necesidad de hablar; sin embargo, Garrick parecía estar más ensimismado de lo habitual, como si quisiera decir algo y no estuviera completamente seguro.
Y Sira tenía razón, por supuesto.
-¿Si sabes que a tu madre no le importa esa estúpida clausula, verdad?-preguntó mientras miraba un punto fijo delante de él.
-¿De que estas hablando?-preguntó fingiendo no entender lo que él quería insinuar.
-Sarah y yo hablamos hoy con ella. Sabemos que quizá parezca un poco precipitado, pero ninguno quería involucrarse...Sentimentalmente antes de saber que nuestros empleos no corrían peligro-explicó, un destello de sonrisa se asomaba por su rostro.
-Sí, claro, por supuesto-bufó-Como si fuera tan fácil.
-No es ella quien puso la cláusula. Ha estado intentando quitarla del contrato desde hace semanas-Sira rio.
-Si mi madre no quisiera esa cláusula, entonces no estaría en el contrato.
-Tu madre no es la única que decide sobre los empleados, Sira, tú más que nadie lo sabes-había una nota de reprimenda en su voz.
-Lo sé, tienes razón-admitió en un suspiro-¿Crees que debería hablar con ella para ayudarte?.
-Deberías hablar con ella para ayudarte a ti, tonta, y no empieces con la negación-advirtió, Sira estaba a punto de replicarle-Ya todos sabemos que te gusta...Y si no te gusta, te atrae.
-Va, creo que es lindo, eso si-admitió, aunque sentía como el rubor le invadía el rostro-Pero no creo que valga la pena complicar mi situación en el trabajo solo porque me atrae.
-Yo creo que es más que eso, deberías hablar con tu madre, Sira.
-Suenas como un niño adolescente demasiado confundido-dijo con irritación.
-Ahora te estas comportando como una idiota.
-De verdad no quiero hablar sobre esto, Garrick; los últimos días he sentido que todo gira solo en entorno a ese tema y estoy hasta la coronilla de eso. ¿Y ahora tú me mandas a hablar con mi madre?.
-No es tu madre, Sira, es tu jefa y tú estás incumpliendo uno de los acuerdos de tu contrato de trabajo-Garrick parecía justo al borde de perder la paciencia.
-Mierda, tienes toda la razón. No sé qué diablos estoy haciendo-murmuro tapándose la cara con las manos.
El golpeteo en la puerta los interrumpió. Sira vio el reloj colgado en una de las paredes, faltaban cuarenta y cinco minutos para la carrera.
El equipo ya necesitaba a los pilotos en el pit. Solo en ese momento notó que Garrick ya estaba preparado para la carrera con su overol colgado por la cintura.
-¡Anne te quiere en los boxes en cinco minutos, Garrick!-gritaron desde afuera.
-¡Ya voy!-respondió Garrick-Habla con tu madre-dijo apuntándola con un dedo.
-Va, lo siento, no debí hablarte mal-se disculpó.
-Anda, vamos antes de que tu madre se vuelva loca-murmuró mientras abría la puerta y se echaba a un lado para dejarla salir primero.
Ya casi nadie circulaba por el paddock y quienes lo hacían corrían de un lado para otro. Se apresuraron y mientras caminaban Sira se encargó de repetirle la estrategia que habían determinado para él, así también como los planes de emergencia ante cualquier safety car.
Garrick parecía listo y motivado, al contrario de otras carreras en las que Sira lo había visto un poco inseguro sobre lo que debía hacer o más bien lograr.
Se separaron en cuanto llegaron a los boxes. Sira se dirigió hasta su asiento, penosamente ubicado a un lado de Cody, y tomó sus auriculares de arriba de la consola.
Todos los mecánicos estaban ya preparando el equipo necesario para llevarlo a la pista al igual que el monoplaza. Su madre ya estaba en su puesto, neutra como siempre.
Pareció que pasaron tan solo unos minutos cuando la vuelta de formación comenzó. Esa parte siempre le ponía la piel de gallina, como si supiera que algo bueno estaba por ocurrir; y es que era exactamente eso lo que sucedía.
Las luces rojas se encendían de a poco, listas para apagarse en la largada. Lenard largó tan bien que paso del séptimo lugar al quinto antes de la primera curva, lo cual era bastante difícil teniendo en cuenta que con ella habían decidido invertir la estrategia propuesta por pirelli y en su lugar, habían determinado que largase con neumáticos duros que le durasen casi hasta el final de la carrera. Confiaban plenamente en su habilidad para cuidar los neumáticos.