Despertó cuando sintió la luz dándole de lleno en los ojos. Trató de repetirse eso en todo momento, incluso mientras era plenamente consciente de que lo que la había despertado era el leve ronquido de alguien a su lado.
No quería abrir los ojos.
Si quería.
No, tal vez era mejor no hacerlo. O bueno...Abrió primero un ojo y con eso tuvo suficiente información.
Vale, tenía que empezar a controlar las cosas antes de ir a dormir, eso no podía seguir sucediendo.
Mantuvo los ojos cerrados unos segundos más, tomando coraje para enfrentar la situación. No estaba segura de que Cassidy hubiera vuelto a dormir allí, aunque con franqueza podía decir que esperaba que no. Aun así, no tenía ni idea de que hora era y si Cassidy aún no había llegado, de seguro estaba por hacerlo.
Intentó levantarse, pero tan pronto lo hizo, sintió una opresión en su cadera y en su cintura, bajó la mirada para encontrarse con algo peor. Ella estaba con medio cuerpo encima de Niccolo, quien la tenía sujeta de la cintura con un brazo y de la cadera con una pierna.
Vale, eso no se lo esperaba.
Luchó durante varios segundos para poder soltarse, sin embargo, solo pudo correr el brazo, aún seguía atrapada por la cadera. Solo en ese momento escuchó una risita que la hizo girarse alarmada hacia el rostro de Niccolo, pero él seguía dormido.
Con todo su pesar giró la cabeza hacia el lado del comedor y se encontró con Cassidy tomando su licuado.
-Sí, no te gusta-dijo con otra risita.
-¿Qué tal si me ayudas?.
-Estoy muy bien viéndote desde aquí, muchas gracias.
Sira rodó los ojos y volvió a intentar liberarse del agarre de Niccolo, en un movimiento brusco logró hacerlo, pero la victoria fue en vano cuando gracias a ello cayó al suelo con un golpe seco.
-Mierda-dijo tocándose el hombro derecho, ya que cayó sobre él.
-Tu sí que tienes un buen despertar-Sira maldijo internamente y alzó la cabeza.
Se sintió completamente humillada en cuestión de segundos. Sabía que su rostro estaba de seguro completamente rojo ya; se levantó enfurruñada del suelo mientras escuchaba la risa de Cassidy y sentía la mirada de Niccolo sobre ella.
-No me soltabas-dijo en un intento de defenderse. Niccolo le dedicó una sonrisa divertida-¡Lo hiciste a propósito!.
La risa de Cassidy se escuchó más fuerte, Sira pudo escuchar la leve risa de él también.
-No creí que fueras a caerte.
-¡¿Y no pudiste evitar que lo hiciera?!¡Eres un maldito piloto!-chilló, Niccolo se echó hacia atrás.
-No tengo una respuesta para eso.
-Yo más bien preguntaría porque estaban durmiendo en el sofá...Y juntos-la frase quedó suspendida en el aire.
Sira la ignoró por completo y se dirigió hacia la cocina. Se encontró con dos platos con tostadas preparadas con jalea y dos potes con fruta cortada, además había a cada lado una taza con lo que parecía ser café helado.
Se precipitó hacia la puerta de la cocina y buscó la mirada de su amiga, quien le guiñó un ojo al verla. Comenzó a acomodar todas las cosas en la mesa y a los pocos segundos Niccolo apareció por la puerta.
-Cassidy se ha marchado, ha dicho que quería salir a correr-informó.
-Vale, sírvete tú mismo-le dijo sentándose en un taburete delante de su plato.
Niccolo se quedó un instante de más parado.
-¿Lo hizo Cassidy verdad?-preguntó.
-Por supuesto que sí, no soy flash para preparar todo esto tan rápido-respondió Sira ruborizada.
-Pues tiene una pinta asombrosa-dijo Niccolo mientras se acercaba para sentarse en el taburete a su lado.
-Y eso que aún no has probado el café helado, le queda delicioso-admitió.
Niccolo tomó un sorbo para darle el gusto a Sira.
-Va, esto esta riquísimo-coincidió el.
Desayunaron entre risas y bromas ya que por primera vez Sira estaba completamente distendida; estaba disfrutando de un buen desayuno con un lindo chico al que le gustaba y no había nada de malo en ello.
-¿Haces algo por la noche?-preguntó Niccolo en un momento. Sira casi se atragantó.
Por supuesto que sabía a donde se dirigía eso. ¿Por qué entraba en pánico si ya habían tenido varias especies de citas?.
-No, bueno, no a menos que dormir cuente como hacer algo-bromeó.
-No, no cuenta, pero si cuenta salir a cenar conmigo-respondió él. Sira rio, le parecía de lo más atractiva la seguridad que siempre mostraba él.
-Bueno, entonces, ahora si tengo algo que hacer por la noche.
Niccolo le sonrió antes de levantarse, ya había terminado su desayuno y parecía estar listo para irse. Se sintió un poco incómoda por el momento.
-Yo...eh-Niccolo se aclaró la garganta-Bueno, tengo una cena que planear, ¿Sabes?.
Sira no supo porque se le escapó una sonrisita nerviosa y se levantó para acompañarlo hasta la puerta.
-Te veo en la noche-se despidió.
-Lo mismo digo-dijo Niccolo besándole la mejilla, mientras se alejaba se dio la vuelta y agregó-Vístete elegante, las citas informales ya las hemos tenido-y sin más, guiñó el ojo y desapareció detrás de las puertas del elevador.
Entró al apartamento con una sonrisa y fue directo hacia el televisor para poner música. Durante un buen rato se dedicó a ordenar y limpiar al ritmo de Taylor Swift.
-¿Y luego que pasó?-preguntó Steph.
¿Acaso ya no le había contado todo?¿O eso se lo había dicho a Cassidy?.
-Luego ya no recuerdo nada, nos quedamos dormidos y desperté con él-dijo.
-¡Encima de él!-terció Cassidy desde el pasillo.
Steph la miró alzando las cejas.
-¡Que no había espacio!-chilló.
Steph había ido a su casa luego del trabajo ya que cierta morena le había enviado un mensaje diciéndole que fuera y que era urgente.
-Y tu encantada lo usaste de colchón a él-bromeó Steph.
-Vale, ¿Me van a ayudar para decidir que ponerme o se van a burlar hasta que me tenga que ir?-preguntó enfurruñada. No le gustaba para nada que se burlasen de ella. Mucho menos con ese tema.