Dame una oportunidad. (ceo busca madre sustituta)

Capítulo 84. Seguir adelante.

La tienda departamental y el resto de las áreas que la rodeaban no sufrieron ningún inconveniente. La policía y la seguridad interna logró despejarlas sin que se presentara ninguna emergencia.

Solo en la zona VIP se había creado el desastre. En total se habían producido veintiséis víctimas. Nueve eran heridos de balas y el resto por caídas, pisotones o problemas cardíacos o de los nervios. El mesonero golpeado y encerrado en el congelador contaba entre ellos, la única víctima fatal fue Marcos Smith.

Emma y Liam tuvieron que quedarse por largo rato para declarar ante la policía, Fred los acompañó todo ese tiempo sin apartarse un segundo de su hija, ayudándola a mantener la calma.

Liam se había comunicado con Julián por móvil confirmando que sus hijos ya se encontraban en casa, sanos y seguros, y acompañados por sus abuelas y por los guardaespaldas.

El guardaespaldas de Emma recibió un disparo de Marco en el pecho, pero al tener chaleco antibalas pudo evitar una tragedia, aunque tenía una herida seria que debía atender ya que la detonación se había producido estando muy cerca, casi a quemarropa.

Por suerte, su condición no era crítica y pudo ser trasladado a un centro de salud estando consiente y calmado.

Cuando ya se habían llevado a los heridos y al fallecido, y la policía terminó de interrogar a todos, ellos decidieron irse, pero John Donnelly, el padre de Becca, se aproximó para hablarles.

—Liam, estamos consternados por lo sucedido. A Becca tuvieron que llevársela a casa con una crisis nerviosa, porque ella había estado en varias oportunidades cerca de ese criminal.

—Lamento que el evento haya terminado de esta forma. Nunca imaginamos que ese tipo pudiese burlar tanta seguridad y entrar para hacer daño. Desde hace meses la policía lo busca.

—Fallaron muchos protocolos que desde ya estamos evaluando, cosas como estas no se pueden repetir en ninguna de nuestras tiendas.

—Por suerte, no hubo más víctimas fatales que el mismo criminal.

—Sí, por una parte es un gran alivio. Esperemos que esta situación no nos genere problemas, ya nuestros equipos legales trabajan para apaciguar las consecuencias.

—Ustedes no tuvieron culpa de nada. Más bien, su seguridad actuó lo mejor que pudo para controlar el incidente y evitar pérdidas humanas. Marco Smith era un psicópata a quien la policía subestimó por muchos años, dejándolo siempre en libertad. Su muerte lo que va a ocasionar es un escándalo nacional, porque destapará la corrupción en la que están inmersos.

John respiró hondo, con cansancio.

—Bueno, nos tocará evaluar daños, corregir errores y recuperar pérdidas. La vida continúa.

—Así es.

Se despidieron estrechando sus manos, de esa forma Liam pudo salir de la instalación con Emma y Fred. Al llegar a la casa, los niños se les lanzaron encima para abrazarlos lleno de emoción. Habían estado preocupados porque no los habían visto desde que ocurrió el incidente y necesitaban contarles con detalle todo lo que vivieron.

Liam tenía algunos pocos cortes por haber forcejeado con Marco en el suelo, encima de vidrios rotos. Además, su ropa estaba sucia y manchada con sangre, así que tuvo que pasar directo a su habitación para darse una ducha y cambiarse antes de sentarse a escuchar con atención a sus hijos y trasmitirles calma.

Julián y Camila se quedaron para la cena. Se ocuparon de dormir a los niños para aligerar las cargas de Emma, quien todavía se notaba en shock por lo sucedido.

La muerte violenta de Marco resultó impactante para ella, produciéndole una colisión de emociones que le costaba asimilar. Gisela la acompañó recostándose un rato con ella en la cama mientras pasaba aquel difícil trago.

—Mi amigo policía me acaba de enviar unos mensajes —comunicó Julián antes de irse a su casa con su esposa—. Declararan que la seguridad del recinto abatió a Marco antes de que él te disparara. Fue una acción defensiva y no mencionarán a nadie en particular.

—¿No se ocuparán de investigar al verdadero culpable? Quien asesinó a Marco no pertenecía a la vigilancia de la tienda.

—No. Entienden que fue un ajuste de cuentas y como ahora están asustados por lo que la muerte de ese hombre les pueda ocasionar, no quieren perder su tiempo en otras cosas. Ahora buscan cuidarse las espaldas.

Liam sonrió con poca gracia.

—Espero no nos mezclen en ese asunto.

—Es probable que los llamen a declarar de nuevo, para cerrar el caso, pero luego no tendrían que volver a molestarlos. El conflicto que tenían con Marco se resolvió en ese evento, lo de ellos ya es un asunto interno que en nada les compete a ustedes. De todas formas, me mantendré en alerta, y si insisten en involucrarlos prepararemos una buena defensa. Moveré a todo mi equipo legal para eso.

Liam volvió a sonreír, pero esta vez, como agradecimiento sincero y palmeó un hombro de Julián.

—Gracias por toda la ayuda que me prestaste hoy y todos estos días. Para serte sincero, nunca pensé que algún día recibiría apoyo de tu parte.

—Y yo nunca pensé en que te lo daría, siempre te vi como un oponente, pero acepto que me equivoqué.




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