DOKMAI.Capitulo 1 y 2
Cuento, romance juvenil
Cuento Corto,Romance Juvenil. Primera edición

https://youtu.be/9ZrqnZo_1TA?si=PF57frSkF4iF9gNj
I
Zhao Jun consideró que había sido un momento pésimo. La idea era estudiar en el apartamento de su compañero de clase Li. Todo iba bien hasta que llegó el exesposo de la madre de su amigo, borracho y armando un lío estúpido. Le reclamaba a ella que andaba con un hombre... Desagradable, muy desagradable. Zhao Jun se vio obligado a irse.
Eran las 11 de la noche y estaba violando el toque de queda para menores. Un taxi no lo llevaría, así que la mejor opción era caminar; por suerte, su casa no quedaba muy lejos.
Caminaba por las solitarias calles cuando escuchó un sollozo. Sorprendido, miró hacia un rincón: una niña estaba acurrucada contra el dintel de una tienda. En silencio, se acercó; a su edad, la noción de peligro o trampas le era desconocida. La niña lloraba de verdad.
—¿Qué haces aquí? ¿Dónde está tu casa? ¿Y tus padres? —preguntó.
Ella contestó, pero él no entendió ni una palabra. Solo comprendió que la belleza de la niña era imposible. Sin pensarlo, se quitó su chaqueta impermeable y se la colocó.
Ella le dijo algo, él no la entendió y continuó hacia su casa. Llegaría empapado. Esperaba que su madre estuviera dormida y que el "traidor" de su gato no lo delatara.
Al llegar, entró en silencio. Efectivamente, su madre dormía. Rápidamente fue a su cuarto, se duchó y se acostó de inmediato. Pero con un detalle: la cara de esa niña le había causado un impacto, una sensación, un sentimiento que nunca antes había experimentado.
Por la mañana, encontró una nota de su madre:
*Disculpa, Jun. En la madrugada tuve que tomar un avión a Shanghai; estaré fuera todo el fin de semana. Pórtate bien y no desordenes las cosas. Nos vemos el domingo por la noche. Te quiero.*
*Tu sacrificada madre.*
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**I**
Esa mañana, en su liceo ,una Escuela Clave de Alto Nivel que, afortunadamente, existía en su pequeña ciudad,estaba a punto de graduarse. Era perfecta para ingresar a la Universidad de Ciencia y Tecnología de Kunming.
"Todo en uno", se dijo una vez más. Tenía viernes, sábado y domingo para él solo. Así que jugaría en línea hasta morir, estudiaría para avanzar en sus materias y, sobre todo, se daría un atracón de películas chinas clásicas a medianoche. ¿Qué más se podía pedir? Vivía en una casa, no en un apartamento, lo cual proclamaba los 180.000 yuanes mensuales que ganaba su madre.
En clase, miró a sus compañeras. Hizo una comparación mental: ni de lejos se parecían a la niña que vio anoche.
A las tres de la tarde, Zhao Jun salió del liceo y quedó asombrado. Al otro lado de la avenida estaba la muchacha. SIN PODER CREERLO, cruzó la calle. Ella vestía como una campesina de algún lugar, con sandalias de goma.
—¿Cómo me encontraste? —preguntó estupefacto.
Ella le contestó.
—No te entiendo ni "jota" —dijo él.
Sacó de su mochila el iPhone y abrió el traductor de Weibo.
Él le hablaba y ella contestaba. ¿Japonés? No. ¿Vietnamita? No. ¿Mongol? No. ¿Camboyano? No. ¿Dialectos chinos? No. ¿Laosiano? ¡Sí!
—¿Laos? ¿Eres de Laos?
—Sí.
—¿Tu casa? ¿Tus padres?
—No tengo casa.
—¿Tienes hambre?
—Sí, llevo días sin comer... he comido algo de hierba.
—¿Hierba? —se escandalizó.
—¿Dónde duermes?
—En cualquier sitio.
—Ok... No sé por qué lo hago. Vamos a comer. Yo también tengo hambre. ¿Cómo te llamas?
—Dokmai.
—¿Dokmai? Debe significar algo.
—Sí.
—Claro, viniste de peregrinación a Shangri-La.
—No. La peregrinación la hacemos a Luang Prabang.
—Ok, vamos a la calle Nanping. No queda lejos; ahí vamos a comer —resolvió Zhao Jun sin pensar mucho.
—¿Quieres que sea tu esposa? —preguntó ella a boca de jarro, haciendo que casi se le cayera el traductor de las manos.
—¿Qué? ¡No! Espera... entiéndeme, no te sientas mal. Aún no puedes casarte.
—Eres muy guapo y me vas a alimentar. Yo prometo trabajar duro para serte agradable —indicó la muchacha.
A Zhao Jun no le quedó más que reírse. Tomaron el autobús municipal y al rato estaban en uno de los tantos puestos de comida de la ciudad.
Zhao Jun pidió lo habitual: fideos "Cruzando el Puente" (*Guoqiao Mixian*), tofu aromático y pan de arroz con mermelada de rosas.
Para cumplir con la tradición, se tomó un selfie con ella para Douyin (TikTok) y Xiaohongshu (la "Instagram" china), más que nada para mostrarle al grupo que él era un adolescente *Guochao* no solo en ropa, sino también en comida.
Estaba inmerso en las redes cuando, de pronto, Dokmai devoraba todo.
—Oye, muchacho. ¿Tú eres hermano de esa niña?
Alzó la vista y vio a un hombre gruñón de mal aspecto.
Sorprendido, no contestó.
—Esa imbécil me robó comida hace tres días.
Zhao Jun tenía 15 años, pero, como niño superdotado, vio la alerta de problemas con luces LED de titulares. Escándalos y complicaciones eran lo último que quería.