Daniela Embarazada De Un Famoso [corrigiendo]

Capítulo 17 - Enojados.

Miraba a Calvin que comprobaba los planos de la cuna que montaríamos los dos, podíamos escuchar a Carla en su dormitorio preparando su equipaje. 

 

- ¿Sabrás hacerlo?. - Le pregunté recogiendo mi cabello en una cola. 

 

- Claro que sabré. - Contestó acercando tanto los planos a su rostro que se los iba a comer, no se porque no se pone las gafas a no tener las lentillas. - Solo espera un momento. - Me levanté caminando para la cómoda y agarrando las gafas del famoso. 

 

- Ponte las gafas. - Le ordené una vez que me volví a sentar en el suelo. Calvin de mala ganas las agarró de mis manos. 

 

- Pronto tendré mis lentillas. - Me dijo poniendo después hocico. 

 

- Hasta que eso ocurra ponte las gafas. - Inquerí pensando en la cuna, no quiero que nuestro hijo se caiga nada más ponerlo en ella. Me acerqué mirando los planos a su lado. 

 

- ¿Y como me quedan?. - Me preguntó mirándome. Se las toqué sonriendo. 

 

- Todo guay. - Lo alejé y Calvin asintió. 

 

- Entonces me las dejaré puestas. - Miró de nuevo los planos y pensé en lo que ocurrió hace unos días, Calvin se me confesó que le gustaba. Escuchamos a Carla quejarse y a mi abuela regañándola. 

 

- Al final tendré que ir yo. - Dije sin ganas y me iba a levantar, pero Calvin agarró mi mano. 

 

- Déjala, no te metas. - Me comentó y lo miré. - La abuela tampoco debería meterse. - Dijo luego pensativo. Le quise agarrar los planos pero Calvin no me dejó. 

 

- Calvin. - Le llamé la atención y él colocó una media mueca en su boca. 

 

- ¿Si te lo doy que gano?. - Me preguntó dándose con el dedo en la barbilla. 

 

- Te ganas mi respeto. - Contesté y el negó dándome la espalda. 

 

- Eso no me gusta. - Masculló y acercándome extendí mi mano intentando agarrar los planos, Calvin no me dejaba. 

 

- No sois niños dejarlo ya. - Nos habló mi abuela que entró en el dormitorio. - Cariño, por que no hablas con tu hermana. - Me pidió preocupada. 

 

- Ahora voy, abuela. - La calmé viendo que Calvin agarraba mi mano para que no me levantara. 

 

- Gracias, cariño. - Expresó marchándose luego. 

 

- Calvin, tengo que ir. - Le dije al no querer soltar mi mano. Él me miró dándome los planos y me quedé sorprendida. 

 

- Iré yo hablar con ella. 

 

- Oyee. - Dije viendo que se iba. - No me la maltrates. 

 

- Ahora nos llevamos bien, calma, gorda. - Se dirigió a mi colocando una sonrisa en su hermoso rostro que tanto odiaba. Cuando sonó mi teléfono móvil que se encontraba en mi tocador, me levanté dejando los planos en el suelo. 

 

 

- A sido una sorpresa que me llamaras. - Le hablé a Hian saliendo afuera de casa, no quería que Calvin se enterara. 

 

- Ya que tú no me llamas tendré que hacerlo yo. - Me habló con un tono molesto. - Me han informado de que el estúpido de Calvin está en tu casa. 

 

- ¿Y quien te a informado?. - Le pregunté acercándome hasta las escaleras. 

 

- La persona que ahora es mi esposa. - Confesó y me senté en las escaleras. Alejandra y Calvin se llevaban bien, pero de ahí que Calvin le contara a la persona que creía que le gustaba, que se vendría a mi ciudad natal. 

 

- ¿Y como estáis los dos?. - Le pregunté queriendo dejar a un lado lo de Calvin. 

 

- Me a sorprendido una vez estando los dos casados. - Escucharlo decir eso me dolió.

 

- Eso es estupendo, Hian. - Respondí agarrándome a la falda del vestido. - Alejandra es una chica preciosa. 

 

- Para mi lo eres tú. - Me soltó Hian y sonreí cortada. 

 

- Hian... - Dije y me quitaron el móvil de las manos. - Calvin. - Le dije mirándolo. 

 

- No nos molestes. - Le ladró Calvin a Hian colgándole después. 

 

- ¿Pero que haces?. - Le pregunté levantándome y Calvin tan solo me miró, su rostro se tornaba triste. - Calvin no puedes arrebatarme el móvil de las manos. 

 

- También dije lo que sentía. - Me reclamó negando. 

 

- Nosotros no somos pareja. - Le hablé y él sonrió con desdén. 

 

- Soy más de lo que Hian será alguna vez en tu vida. - Me escupió y me agarré las manos para no golpearlo. 

 

- No hagas que me arrepienta. - Contesté mirándolo desafiante y quitándole mi teléfono móvil de las manos. Calvin se me quedó mirando y después caminó para dentro de casa, para cojones, los míos. 

 

 

Mi abuela me sirvió unos de sus zumos y se sentó conmigo a la mesa de la cocina, con otro zumo. 

 

- No discutas con tu esposo. - Me pidió mi abuela. Si ella supiera que en verdad no éramos nada, solo un famoso y una asistente que cometieron el error de acostarse una noche, por el único hecho de que las personas que les gustaban salieron juntos. Ahora esas personas están casadas y nosotros embarazados. 

 

- Abuela. - Dije y ella me agarró las manos. 

 

- Calvin te consiente en todo. - Habló mi abuela que después me dijo. - Es un estupendo esposo y te hace sonreír. 

 

- Yo también lo consiento a él. - Comenté seria. - Le permito incluso que invadan mi casa. 

 

- Niña tonta. - Me insultó mi abuela. - Ese chico te quiere de verdad. Aún espera a que le digas cuando estás preparada para ir a su pueblo. - Se levantó luego caminando para el horno. - Las vacaciones de Calvin terminan pronto y aún no a visto a sus padres. 

 

- Yo estaba esperando a que él me dijera de ir. - Le informé a mi abuela y ella miró lo que tenía en el horno. 

 

- Los dos hacéis una linda pareja. No peleen más y daros prisa en viajar hasta el pueblo. - Me indicó mi abuela que realmente apoyaba mi falso matrimonio con Calvin, si ella supiera. Suspiré mirando el zumo entre mis manos. 




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.