Daphne, Hermosa Obsesión

2

🥀 Capítulo 2 🥀

🥀 Capítulo 2 🥀

En la ruina

Daphne

Llegué a mi mansión, fastidiada del día que tuve.

Vi el correo en el piso y lo recogí, vi una carta de mi universidad, la abrí y leí que tenía varias mensualidades atrasadas, si no las pagaba me sacarían de la universidad.

Fui a la oficina de mi papá, revisaba algunos documentos.

—Papá me puedes explicar porque no has pagado mi universidad.

—Daniel ¿por qué están sacando nuestros muebles?

Mi madre entró igual a la oficina de mi padre, vi como unas personas sacaban muebles de mi habitación, salgo de la oficina e impido que lo hagan.

—No, no, estos muebles son míos.

—Es parte de la deuda.

¿Cuál deuda?

—Estamos en la quiebra —dijo mi padre.

—¡¿Qué?! —exclamamos mi madre y yo.

—El negocio está en la ruina y estás personas se están llevando los muebles para pagar la deuda del banco.

—Pero ¿cómo es esto posible? Si todo estaba bien.

—No nos podemos quedar en la calle papá.

—Lo único que nos queda es está mansión, los empleados serán despedidos, ya no habrá más viajes, joyas, ropa de lujo. Daphne tendrá que trabajar.

Abrí los ojos como platos.

—¡¿Yo?!

—Si quieres seguir estudiando, tendrás que trabajar para pagar tus estudios.

—Pero ¿cómo voy a trabajar si no tengo mi título?

—Hay trabajos donde no lo necesitas.

—¡Pero pagan una miseria!

—Así va a ser tu vida ahora en adelante.

—Y tú Mónica, tendrás que vender tu ropa y joyas para poder comer. Igual tu Daphne.

—¡De ninguna manera! —exclamó madre.

—Yo ya vendí mis propiedades, es hora de que ustedes tengan que hacer sacrificios por la familia.

—Papá, yo no puedo trabajar, que van a decir de mí.

—Ni modo Daphne, tendrás que hacerlo.

Grité y me fui a mi habitación, solo estaba mi cama, una mesa de noche y mi clóset.

Lo revisé y solo se llevaron ropa de marca.

Tire mi mochila.

Yo no puedo trabajar, la gente se va a burlar de mí.

Tengo que usar mi inteligencia para salir de esta.

Baje las escaleras y busqué a mi padre que estaba en la cocina.

—Papá, ¿qué se necesita para que el negocio vuelva a estar estable?

—Necesito que un inversionista invierta en la empresa y que ésta ande.

—¿Cómo quién?

—Robert Miller, sería una buena opción.

—Robert Miller —repetí.

Salí de la oficina y fui a mi habitación, lo bueno es que no se llevaron mi laptop.

Abrí el buscador y tecleé el nombre de 'Robert Miller'.

Me apareció una imagen de él y su biografía.

Busqué "hijos" y me apareció la imagen del chico de esta mañana.

Tengo dos opciones, ligarme al padre o al hijo.

El hijo es la mejor opción.

Si quiero evitar estar en la ruina, empezaré a ligarme a James.

Cuando James ya esté en mis manos, lo manipulare para que su padre invierta en la empresa de mi padre y cuando regrese mi estabilidad económica, lo dejaré.

Sonrió al armar mi plan.

Soy una persona orgullosa, no me acercaré directamente a James a ligármelo, me acercaré a uno de sus amigos, me ayudará a acercarme a James.

Será fácil.

David

David

Iba tarde a clases, me tocaba con el clásico profesor amargado que ni siquiera sé porque es profesor si no tiene nada de amabilidad y paciencia.

Choque con una persona, ambos se nos cayeron las cosas.

Me agaché a recoger las cosas y vi quien era.

«Daphne»

Mi crush

Me puse tenso al verla.

—L-lo siento —es la primera vez que tartamudeo enfrente de una chica.

—No pasa nada. —ella me mira—. Oh tu eres David ¿no?

¿Me conocía?

Claro, los tres somos los más populares de la universidad.

¿Entonces piensa que yo también soy como mis amigos?

Para ser verdad, tal vez sea un poco mujeriego, pero después de que me empecé a interesar en ella, ya no soy tanto.

«Solo un poquito»

—S-sí, tú eres Daphne ¿cierto?

—Si, la misma que tú amigo tiró y mojó.

Cierto, James no se comportó muy bien con ella.

—Si, me disculpo por eso, de seguro llevaba prisa.

—Si, bueno no importa, me tengo que ir, voy tarde a clases.

Eso me recuerda a que yo también voy tarde.

Dudo un segundo antes de volver a hablar.

—Daphne —ella voltea—. ¿Te gustaría ir al cine este fin de semana?

Sentía que los libros se me volverían a caer por el sudor de los nervios.

Lo dudo un segundo y después hablo.

—Claro, pero que no sea una película romántica, las odio.

—Está bien, nos vemos en el centro comercial que está en el centro de la ciudad a las cinco de la tarde.

Sonrió y después se fue.

Revise mi reloj, ya era demasiado tarde para entrar a clases, pero valió la pena.

James




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