Dark Ghost: Sombras de poder

Capítulo 4 - El Fantasma de Midnight

En el centro de Midnight, en la capilla municipal ubicada en el barrio Silvergate, se llevaba a cabo el funeral de uno de los empresarios más influyentes de los últimos años, Ethan Graves. Familiares y amigos se habían reunido para darle la despedida a quién, por años, había sido un ser humano ejemplar lleno de ilusiones y objetivos que apuntaban al bien común. La familia Graves agradecía uno por uno la llegada de las personas a la iglesia, deteniéndose cuando algunos decidían soltar comentarios positivos, ‹‹Mucha fuerza en este momento tan difícil››, o, ‹‹Él los cuidará por siempre››; sin embargo, nada de eso lo iba a traer de vuelta.

Bruno, el mayordomo de la familia Williams, se acercó a Ruby Graves, la esposa de Ethan. Este le dio un cálido abrazo acompañado de unas palabras de aliento, lo mismo que Sarah, quién había acompañado a Bruno en reemplazo de Richard.

—Él no es muy ameno a estos eventos —dijo Bruno cuando Ruby preguntó por él—. Desde la muerte de sus padres...

—Comprendo —asimiló Ruby la situación—. Esta mañana recibí su mensaje, pero me habría encantado verlo.

Mientras secaba sus lagrimas, Sarah consolaba a la hija pequeña de Ethan, Bárbara, quién con tan solo seis años no sabía por qué estaban ahí, aunque una idea se hacía. De pronto, el ambiente se puso tenso cuando Ruby vio a Felicia caminar hacia ellos, de inmediato dio un paso dejando a su hija al cuidado de Sarah, y con una mirada firme se posicionó justo al frente. Felicia detuvo el paso y se dispuso a dar sus condolencias, aunque antes de poder hacerlo fue interrumpida por Ruby.

—Tus palabras fueron las que condenaron a mi esposo —dijo ante la sorpresa de todos—. Tus investigaciones y falsas acusaciones lo llevaron hasta acá. Si alguien tenía que morir eras tú, no él.

—Madre, basta —dijo Max, el hijo mayor de Ethan—. No vale la pena, ven —añadió mientras la tomaba por el brazo.

—En tus manos está su muerte, ¿me escuchas? Su sangre está en tus manos —declaró antes de ser alejada.

Felicia miró a su alrededor y se percató de que todos la miraban, sin darse cuenta un par de lágrimas bajaron por su mejilla, obligándose a limpiarlas antes de que los demás se dieran cuenta.

—Lágrimas de cocodrilo —afirmó Sarah mientras se acercaba.

—¿Qué quieres de mí? —preguntó Felicia mientras se cruzaba de brazos.

—Enviaste a Richard al matadero y casi no vive para contarlo, ¿estás contenta con eso?

La detective la miró desconcertada.

—¿De qué hablas?

—Tu fuiste la que le dijo que siguiera a este tal Victor Kayne aún sabiendo lo peligroso que era. Anoche volvió medio muerto, si no hubiera estado en su penthouse...

—No pensé que se fuera a infiltrar —dijo Felicia confundida.

—Solo aléjate de él, le traerás dolor y perdida —concluyó Sarah, incorporándose nuevamente con Bruno en busca de su asiento.

Antes de poder objetar lo dicho por la periodista la reunión dio comienzo. El pastor encargado del funeral inició con unas palabras hacia Ethan, dejando claro que él había sido una persona bastante cercana a Dios y sus creencias, y que había dado siempre su apoyo a la iglesia y sus integrantes. Luego mencionó un par de anécdotas bastante divertidas, como la vez que ayudó a pescar a varios niños del orfanato financiado por la iglesia. Todos en la sala podían recordar algo positivo de Ethan, y entre lágrimas, Ruby solo encontraba consuelo en su hijo mayor, quién se mostraba igual de fuerte que su padre, aunque por dentro estaba destruido.

De repente, y ante la mirada inquietante de todos, las puertas de la iglesia se abrieron en par, dejando ver a un hombre alto y robusto, con un traje azul rey y un corbatín del mismo color. Todos lo reconocieron de inmediato, lo que causó que la tensión se plantara en el lugar. Cassius Duvall había hecho acto de presencia.

Sin previo aviso subió hasta dónde estaba ubicado el pastor, y ante la mirada desconcertante de todos decidió dar unas palabras.

—Ethan, una persona honorable —inició—. Un rival formidable, pero lastimosamente hoy lo tengo que despedir —agregó mientras fingía una mirada triste—. Quiero decir que tuve la oportunidad de compartir tiempo con él, me parecía un hombre ejemplar, un hombre en el cual se podía confiar. Hoy ya no está con nosotros, sin embargo, prometo que llevaré sus enseñanzas a todas partes, y junto a mí, cumplirá su sueño de ser alcalde.

—Ese bastardo —susurró Sarah para sí—. Solo subió a enaltecer su ego.

—Señora Graves —continuó Cassius, dirigiéndose a Ruby—. Tiene todo mi apoyo en lo que necesite, prometo dejar los valores de su esposo en lo alto una vez sea el alcalde de la ciudad —aseguró, concluyendo su discurso con una sonrisa.

—Como si alguien fuera a creer esas babo... —volvió a susurrar Sarah para sí, pero antes de terminar fue interrumpida por una lluvia de aplausos—. ¿Es en serio?

De manera imprevista, y mientras Cassius abandonaba la iglesia, la mayoría de los asistentes se habían puesto en pie para aplaudir al único aspirante a la alcaldía. Felicia le dedicó una mirada desafiante y este se la devolvió, haciéndole ver que ya sabía de sus movimientos y que, de ahora en adelante, debía tener mayor cuidado.

Ahora no había nada que lo detuviera.

Al mismo tiempo, en el corazón de la ciudad, Richard se encontraba curando sus heridas en el edificio Williams ubicado en Highpoint. Mientras trataba los moretones de su rostro de fondo había escuchado la parte final del discurso de Cassius, el cual estaba siendo televisado para los ciudadanos que no podían estar presencialmente. Al escucharlo sentía una mezcla de frustración, enojo y tristeza, esto último por no poder acompañar a quien había sido una figura a seguir para él. Su relación con Ethan en los últimos años había sido distante, pero más allá de eso, en los años siguiente a la muerte de sus padres habían creado un vinculo de amistad bastante fuerte, considerándolo incluso un amigo en el cual podía confiar a ciegas.



#122 en Ciencia ficción
#1681 en Otros
#303 en Acción

En el texto hay: oscuridad, policial, corrupcion

Editado: 21.01.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.