—¡Lo tengo! —exclamó triunfante al encontrar su habitación dentro de la base de datos del hotel—. Es la 1620, piso dieciséis; piensa quedarse diez días más.
—Lo tenemos, Seth —dijo Killian dándole unas palmaditas en el hombro—. Es hora de ir por él.
Seth no podía compartir la alegría de Killian, ya que para poder encontrar a aquel hombre les había tomado tres meses. Deneb había sido incapaz de entrar en la red de Ignem, aunque Seth les había sugerido que buscaran a Shoushan, el orgullo, la terquedad de Deneb y su insistencia de que solo era cuestión de tiempo el que pudiera entrar a la base de datos de Ignem, les hizo perder mucho tiempo, solo fue hasta que se sintió finalmente derrotado que accedió a buscarlo.
—Por fin este idiota sirvió para algo —dijo Seth saliendo.
—¡De nada, imbécil! —le gritó.
Killian solo volteó los ojos, sus peleas se hacían cada vez más constantes, ninguno de los dos perdía oportunidad para insultarse. Deneb era uno de los mejores hackers, igual que su hermano, se enorgullecía de ser uno de los mejores, aunque sus habilidades no fueron lo suficientemente buenas para pasar a través de la seguridad de Ignem, por eso se vieron en la obligación de seguir a ese hombre, Kiran Shoushan, el director de seguridad de Ignem. Fue él quien programó los nuevos protocolos de seguridad después de que se acabó la tregua con Argos, quien diseñó la barrera impenetrable que no les permitió descubrir la ubicación de Elliot, el hombre que había herido el orgullo de Deneb como autoproclamado genio de la informática. Una vez salieron, los estaban esperando los hombres de Gaten, entre ellos estaba una mujer.
—Ya estoy lista. —Estaba utilizando el uniforme de las empleadas del hotel.
—Asegúrate de ver bien cuántos guardaespaldas tiene —le dijo Seth—, qué clase de armas tienen, si tienen relevos, a qué hora salen, los horarios en los que sale y a qué hora regresa; quiero que me digas todo.
—No te preocupes, amor, te diré hasta cuántas veces va al baño. —Le sonrió sin dejar de mirarlo, Seth no le prestó atención y se dirigió hacia donde estaba Killian.
-Tenemos que asegurarnos de conseguir la ubicación de Elliot en estas dos semanas; quiero tenerla antes de ir a la capital.
-No te preocupes, la tendremos.
El diez de agosto estaba más cerca que nunca, ya tenían todo listo para el viaje, sus identidades estaban listas, al igual que las máscaras y la ropa que utilizarían, Seth no solo había mandado a hacer una máscara para Thade, sino también para Elliot. Ya se había aprendido de memoria el mapa del edificio de gobierno. La ruta de escape estaba completamente planeada, incluso ya sabía a dónde llevaría a Thade y a Elliot. Con la ayuda de Durst pudo encontrar un lugar seguro para los dos, lo único que faltaba era encontrar la ubicación de Elliot, y era eso lo que más se estaba demorando en encontrar, aunque estaba seguro de que Víctor lo tendría en su casa, solo necesitaba saber dónde estaba, por eso no podía dejar escapar a ese hombre.
A pesar de que la tregua se había acabado y había tensión entre los dos países, Ignem aún continuaba con sus planes de celebrar la fundación de la capital, Ark se encargaba de mantenerlos informados sobre lo que sucedía, pero por lo que les había dicho, no había habido ningún cambio de planes. Las relaciones entre los dos países se habían acabado, los viajes entre colonias se habían vuelto casi imposibles, noticias sobre ataques a naves civiles y comerciales se habían empezado a escuchar con más frecuencia, aunque ningún ataque a gran escala se había presentado, la gente sabía que solo sería cuestión de tiempo que volviera a estallar la guerra.
La gente se había vuelto más paranoica de lo que ya era; el fin de la tregua dio pie a todo tipo de hipótesis y dio rienda suelta a la imaginación de las personas. Aunque aún no había pruebas de la existencia del hombre que se había creado con materia oscura, todos comenzaron a imaginarse lo peor, en especial los que no eran de Ignem. Aunque nadie lo decía, el pánico había comenzado a apoderarse de los habitantes de las colonias; algunos habían comenzado a esparcir el rumor de que ya existía un ejército de estos hombres y que exterminarían a los genes sucios en cualquier momento. Los noticieros de Argos, aunque no lo decían explícitamente, daban a entender que una guerra peor estaba a punto de desatarse, y esa idea tomó más fuerza al ver cómo Terra puso en alerta a todas las estaciones que la rodeaban, además de poner a funcionar otras más, creando un escudo protector sobre todo el planeta. Los soldados debían estar alerta las veinticuatro horas y las estaciones siempre apuntando sus armas a cualquier nave que se acercara.
Desde el día de ese fatídico anuncio, a cualquier lugar al que se fuera, se podía sentir un ambiente de incertidumbre y tensión, por eso muchos habían decidido abandonar las colonias principales de Ignem y Argos, e irse para las colonias de otros países, pero muchas de esas colonias, al ver la gran cantidad de gente que había comenzado a emigrar, comenzaron a negar la entrada a cualquiera que fuera de alguno de esos dos países, pero en especial si eran de Ignem, ya que por lo menos los ciudadanos de Argos también eran genes sucios como ellos.
El gobierno de Ignem comenzó a militarizar sus colonias, muchas veces llevaban a cabo retenes para estar seguros de que no hubiera espías de Argos entre los habitantes o incluso simpatizantes. Eso también hizo que se demoraran en encontrar a Kiran Shoushan, debían tener cuidado de no encontrarse con los soldados o con Tsereg. Aunque habían quitado la recompensa por Seth, él sabía muy bien que debería tener cuidado de que los soldados no lo vieran, ya que Víctor y Andler lo seguirían buscando.
Faye, la novia de Gaten, se encargó de conseguir el uniforme, Gaten se encargaba de vigilarlo y seguirlo cada vez que salía del hotel. A diferencia de su hermano, que tenía ojos y cabello oscuros, él tenía ojos verdes y cabello castaño claro, además de que se mantenía en forma, le gustaba mucho hacer ejercicio, tanto por su trabajo como por vanidad. El mantenerse en forma le ayudaba a mantener una apariencia saludable que a su vez le ayudaba a la hora de estar en alguna colonia de Ignem, así podía pasar desapercibido. Aunque era siete años mayor que su hermano, se veía tan joven como él; por eso era que podía moverse tan tranquilamente por las colonias de Ignem.