Dark Vows

Capítulo 18: Enfrentando la Verdad

Sofía y Dmitri avanzaron hacia el nuevo paisaje, un horizonte que claramente se tornaba más claro, mientras las sombras se desvanecían lentamente en el aire. Un resplandor suave iluminaba el sendero ante ellos, y aunque la oscuridad seguía presente, la determinación en sus corazones los empujaba a seguir adelante. La conexión entre ellos se sentía más fuerte que nunca, un lazo indestructible en el corazón de la tormenta.

“¿Estás dispuesto a enfrentar lo que se avecina?”, preguntó Dmitri, su voz resonando con preocupación mientras marchaban hacia lo desconocido.

“Siempre he estado lista”, respondió Sofía, sintiendo cómo la energía de su amor lo guiaba. “Sin importar lo que se presente, nunca dejaré que el miedo me detenga”.

Ambos se detuvieron al llegar a un claro, donde un majestuoso árbol se alzaba en todo su esplendor, con ramas que parecían querer tocar el cielo. Este lugar, lleno de luz y esperanza cuando todo lo demás había sido oscuridad, parecía un refugio.

“¿Este es el lugar que simboliza la verdad?”, preguntó Dmitri, alzando una ceja mientras miraba el árbol con interés.

“Parece que sí”, dijo Sofía, acercándose al tronco robusto, sintiendo la energía del árbol fluir por su interior. “Debemos encontrar las respuestas que buscamos aquí”.

“Recuerda que enfrentar la verdad puede ser doloroso”, le advirtió Dmitri, manteniendo su mirada fijada en la pureza del paisaje. “Sin embargo, también puede ser liberador”.

Sofía apoyó la mano en el tronco, y con cada roce, sintió recuerdos que comenzaban a aflorar; risas, lágrimas, momentos de amor y pérdidas. “Es hora de enfrentar lo que he dejado atrás”, murmuró, cerrando los ojos y dejando que los recuerdos fluyeran en su mente.

“Ellos siempre regresan”, dijo una voz familiar, y Sofía abrió los ojos para ver a su padre frente a ella, una sombra del pasado que se acercaba.

“¿Papá?”, exclamó, sintiendo cómo su corazón se llenaba de amor y dolor al mismo tiempo. “¿Por qué estás aquí?”

“Eres fuerte, Sofía. Pero debes enfrentar las decisiones que te han llevado a este punto. La verdad puede ser devastadora, pero también puede liberarte”, dijo su padre, con la mirada llena de sabiduría.

“¿Qué debo hacer?” preguntó ella, deseando entender la razón detrás de sus palabras.

“Conocerás la verdad de ti misma y lo que el amor realmente significa”, respondió él, su voz resonando como un eco en su mente. “Las sombras pueden ser aterradoras, pero recuerda siempre que la luz puede atravesar la oscuridad”.

“A veces el dolor del pasado puede atormentarte, pero no es el fin. Si no abres tu corazón, la tristeza se arrastrará por tus palabras”, continuó, mientras la imagen de su padre se disolvía en sombras de luz y esperanza.

Dmitri sintió que la conexión entre ellos se volvía más intensa. “Sofía, siempre estaré aquí, luchando contigo. Nunca estarás sola”, dijo, apretándole la mano con firmeza.

“Lo sé”, respondió ella, activando su voz con determinación. “Estamos juntos en esto y enfrentaremos lo que sea necesario para salir adelante”.

En ese momento, el árbol comenzó a emitir una luz tenue, y una brisa suave susurró a su alrededor, como si anunciara que el verdadero desafío estaba por comenzar. Sofía sintió que la energía de su amor y la luz del árbol se fusionaban en un abrazo cálido, y la oscuridad se desvanecía lentamente.

“Ahora debes hacer una elección. Acércate al árbol y comprende lo que representa”, dijo Mihail, cuya presencia había aparecido de nuevo, observando cada movimiento con interés. “Cada elección que hagas puede cambiar el rumbo de lo que viene”.

Sofía se acercó al árbol, sintiendo el pulso de su energía. “Si estoy dispuesta a enfrentar lo que se oculta en las sombras, entonces estoy lista”, declaró. Las palabras resonaron como un eco de valentía mientras se aferraba a la fuerza del amor que la guiaba.

Con un movimiento decidido, tocó el tronco nuevamente, sintiendo que la luz del árbol comenzaba a fluir a través de su cuerpo. Cada recuerdo, cada lágrima derramada, comenzó a entrelazarse en su mente, y se sintió transportada a momentos de su vida donde el dolor había estado presente, pero también donde el amor había florecido.

La visión cambió, y Sofía se vio inmersa en una escena que había olvidado, un día soleado en el que su padre la llevaba a un parque. Su infancia parecía llena de risas y promesas. “Siempre encontraré la manera de protegerte”, le decía él, su voz amortiguada por la luz del recuerdo.

“Eres mi luz”, murmuró, recordando lo que había perdido. La certeza de que incluso en los momentos más oscuros, su padre siempre había estado a su lado hizo que las lágrimas brotaran de sus ojos.

“Lo haré para honrar tu memoria”, dijo Sofía, sintiendo que el dolor se transformaba en algo más profundo. Cada recuerdo se convertía en un paso hacia la aceptación.

“Debes dejar ir el miedo y permitir que el amor guíe tus decisiones. La verdad de lo que eres solo puede salir a la luz si te atreves a mirarla directamente”, resonó la voz de su padre, llenando la habitación con su eco.

De repente, la luz del árbol comenzó a expandirse, revelando figuras familiares que dieron vida a las sombras. Sofía volvió a la realidad, de pie ante el árbol, su corazón lleno de resolución. “No dejaré que el pasado me defina. Estoy dispuesta a enfrentar cada verdad que se presente”, afirmó, sintiendo el poder de sus palabras al liberar los sentimientos.

“Así que será”, dijo Mihail, el desafío en sus ojos. “Pero recuerda que el dolor puede dar paso a un nuevo amor o a otro tipo de carga. Será tu decisión”.

A su alrededor, las sombras comenzaron a moverse, y la habitación se transformó una vez más. Sofía sintió que el aire se espesaba con emociones y la presión de lo que había enfrentado. “Esto no me destruirá. Quiero enfrentar todo lo que venga”, dijo, aferrándose a Dmitri mientras el eco del tiempo resonaba en su interior.




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