Darkness: el día que inicio y finalizó todo

Dioses antigüos.

Lo que acabada de mencionar Leila retumbo en nuestro ser y era verdad, tan solo en los últimos veinte años habíamos extinguido a cientos de animales, el ecosistema estaba decayendo a un ritmo acelerado y el calentamiento global ya había causado estragos en muchos continentes, pero supimos aferrarnos a todo eso y saber cómo manejarlo, se habían creado muchas tecnologías para medio contrarrestar todo, pero era inútil, los gobiernos solo querían muchas más riquezas, el ecosistema no era algo que les importara demasiado, estando ellos en la cima de la cadena alimenticia, millones de hectáreas de árboles eran derribadas para dar lugar a zonas de cultivo y crianza de ganado, lo que generaba mucho más dióxido de carbono para favorecer el efecto invernadero, pero con todo lo anterior supimos lidiar, era obvio que la madre naturaleza tomaría una vez más las riendas de su planeta. 
Recordé algo que habíamos visto Leila y yo en alguna ocasión en la televisión, era un reportaje de unos cazadores de fortunas, un par de jóvenes entusiasmados por el conocimiento antiguo, les fascinaba todo lo religioso que pudieran encontrar; uno de ellos era caucásico, cabello castaño, aunque siempre llevaba con él un pequeño sobrero de explorador, de algunos veintitrés años, su compañero era un poco más veterano, unos cuarenta años, pero a pesar de su edad se veía más joven, tal vez por el ejercicio que siempre hacia escalando montañas, ambos ya había hecho expediciones en muchos lugares y eso le ayudaba al más joven, ganaba experiencia en  áreas que el desconocía; en ese momento se habían dirigido al centro de África, donde supuestamente se habían construido las primeras civilizaciones, según ese documental, les habían informado que a causa de la erosión en una elevación rocosa habían indicios o rastros de una cueva y les ofrecieron ir a investigarla, se encontraba en la cima de una montaña cerca de la república del Congo, antes de llegar a la cima de la misma se encontraba una pequeña abertura que daba a un pequeño hueco, tenían que seguir un sinuoso camino largo para llegar al centro de la cueva, la cual aseguraban que no se había hecho naturalmente, por el aspecto en forma de domo de la misma, era muy amplia, unos ocho metros de diámetro y una altura de 3 metros, según los investigadores, al parecer había sido construida para sacrificios humanos, ya que en la entrada había muchos huesos regados por doquier, las paredes estaban cubiertas de cráneos humanos, de diferentes tamaños, me recordó a las catacumbas de Paris, por lo que habían deducido que había cuerpos tanto de adultos como de niños, en el centro de la cueva se encontraba una placa de piedra enorme, en forma de circulo, algo extraño para esos tiempos; les llamó la atención que aquella roca tuviera algunas manchas aún, tomaron algunas muestras y se las llevaron a investigar, al tiempo después informaron que era sangre humana, por lo que se reafirmó que aquella cueva era para sacrificios, después de inspeccionar la roca, sus linternas fijaron un objeto en especial, un pequeño altar, con algunas ofrendas, creyeron que encontrarían alguna divinidad como las imágenes que adoraban o alguna referencia a alguno de los antiguos dioses, pero no fue así, solo las ofrendas que la misma tierra les otorgaba, los investigadores se notaban desconcertados ¿A quien le dedicaban aquellos sacrificios y las ofrendas? uno de ellos empezó a explicar que existía una diosa de la tierra de nombre Asase Ya, que era esposa de Nyame, Dios del cielo y creador del universo, era la diosa de la tierra y la fertilidad de los pueblos Ashanti, de Ghana y Akan, del este de costa de Marfil y sur de Togo, explicó que Asase Ya no tenía templos, pues la tierra es su cuerpo y su templo, así que no había representaciones antropomórficas de la diosa y por lo mismo era adorada en los cultivos donde favorecía a los campesinos; sospeché que tal vez el calamar que se encontraba en las costas de África sería el último en reaccionar, por lo cual, seguíamos nosotros en la lista y habría que moverse. 
Les contamos lo que habíamos recordado de ese reportaje, pero los rostros de Elizabeth y de Alfred no nos ayudaban de mucho. 
-¿Qué pasa? ¿No creen que tenga alguna relación? Al final de cuentas en todas las civilizaciones ha habido deidades, seres de otros lugares ¿No lo creen así?- pregunté sin tener alguna señal de confianza, me miraban como si todo eso lo hubiera inventado. 
-No es eso- dijo Elizabeth algo dudosa -lo que no concuerda es ¿Porque estaba ese centro de sacrificios tan lejos de los lugares en donde la adoraban y por qué al final empezaron a adorarla y honrarla con sacrificios, si se suponía que mediante las danzas y rezos era suficiente? Debió de haber pasado algo en ese lapso de tiempo, algo que no fue escrito o plasmado en las paredes por los humanos de esa época- se llevó la mano a la barbilla, su mirada estaba algo perdida, como buscando respuestas -mencionaste que habían tomado muestras de sangre de aquel altar ¿recuerdas si tiempo después informaron algo además de que era sangre humana?- su mirada se dirigió hacia donde estábamos Leila y yo, por fin ya no nos miraba con desprecio. 
-No lo recuerdo, solo creo que dijeron que era sangre- no fuimos de mucha ayuda, la mirada de Elizabeth cambio de nuevo. 
-Yo leí después que habían encontrado algunas toxinas aún sin identificar y que llevaban tiempo investigando, pero como era muy antigua no lograron descifrar nada- Keila, que también le fascinaba lo relacionado a las civilizaciones extintas les dio más pistas de  lo que estaba pasando. 
-Yo también recuerdo algo, pero tal vez no sea de gran ayuda, como ya nadie tomó el caso en serio por cuestiones religiosas, lo último que publicaron fue que la sangre se había evaporado, como si de algún tipo de gas se tratara- respondí esperando ser de ayuda. 
-Estas siendo de gran ayuda, tal vez la sangre evaporada se transformó en algún tipo de gas, pero no les afecto en absoluto al momento de inhalarlo, todo va teniendo sentido- contestaba Alfred. 
-Tal vez es esa la repuesta que estamos buscando, ¿Qué pasaría si hubo una civilización mucho antes que nosotros? Dejando de lado a la Atlántida, no sabemos mucho al respecto, por lo antiguas de las mismas, pero ¿y si estos mismos eventos acabaron con la pequeña civilización que había en esos momentos? Porque tal vez por esos hechos se empezaron a mover de un lugar a otro, después la misma madre tierra trajo consigo la gran glaciación, todo pudo haber pasado- Elizabeth era muy deductiva en todos los aspectos, había analizado todo con lujo de detalle, Alfred se quedó boquiabierto cuando empezó a hablar, el General De la Garza, solo la observaba al igual que nosotros. 
-¿Estas segura de eso Elizabeth?- la voz del General cambio un poco el ambiente tenso suavizando un poco el tono de la pregunta- lo que acabas de decir nos llevaría casi a la extinción, porque si la madre tierra tiene algo que ver con todo esto y si en verdad existe tal deidad, estaremos acabados en poco tiempo. 
-Piénselo General, aunque no sabemos cuáles fueron los motivos para casi extinguir a una civilización antigua, ahora los sabemos, tal como dijo mí pequeña, hemos estado destruyendo gran parte del planeta por nuestras propias ambiciones, y si ese es el caso, necesitaremos movernos lo más pronto posible- las palabras de Keila caían sobre nosotros como cubetas de agua fría.  
 




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