Darkwood (reescribiendo)

Capitulo 18

Capitulo 18. Revelaciones.

AREN

Jade se desvanece de repente, pero alcanzo a tomarla en brazos antes de que caiga al suelo. Me coloco de rodillas para apoyarla suavemente sobre el pasto.

—¡Jade!

Aparto su cabello de la cara, ella tiene los ojos abiertos pero están completamente idos en un punto ciego. Un fuerte destello blanco sale de su cuerpo de pronto y se posa enfrente de ambos, una chica muy pálida y rubia se materializa ante mis ojos.

Reece gruñe queriendo tomar el control, la chica mira a Jade sonriéndole con tristeza.

—¿Quién eres? —gruño, amenazante.

—Tranquilízate, necesito hablar contigo, por eso aproveché la energía de Jade para mostrarme ante ti, debo decirte algunas cosas Alfa Vikram.

—Aún no soy el Alfa —le aclaro, apretando a Jade contra mi.

—Pero lo serás en poco tiempo, serás el nuevo lider de una de las manadas más grandes del Reino Unido y por eso debes saber que tu manada está en peligro, la líder de la tribu Alarkíos volvió; ella y sus aliados están buscando una gran fuente de poder para destruir a ambas manadas y así poder quedarse con Darkwood.

—¿Cómo sabes eso?

—Soy un fantasma, señor, he recorrido todos los rincones del pueblo y alrededores. Una noche recorriendo las afueras me encontré con Yrena, la mujer que atacó a Jade. Estaba acompañada de otra mujer, hablaban de encontrar la más grande fuente de poder, y para nuestra desgracia están muy cerca de encontrarla.

—¿Por qué debo creerte?

—Porque yo quiero un Darkwood en paz, este lugar fue mi hogar en vida, el hogar de mis amigos, es el hogar de sus hijos y... será el hogar de sus nietos. No quiero que esa bruja se quede con él.

—¿Sabes cómo detenerlos?

—Encontrando las fuentes de poder antes que ellos y protegiéndolas, porque en realidad son dos, son el tesoro que mi amiga Freya me pidió proteger y le fallé, deben encontrarlas, mi señor, Jade Adelaide es la llave, tu misión es protegerla y ayudarla en el camino.

—De acuerdo, pero hay un problema, ¿por dónde empezamos a buscar?

—Alice lo sabrá, ¿puedes llevarle un mensaje de mi parte? —asiento ante su pregunta—. Dile que busque a Lux, él sabe, él estaba ahí cuando me asesinaron.

—Lo haré.

—Y una cosa más —ella me mira con los ojos más tristes que he visto—. Dile a Alice y a Dominic que sean fuertes, que luchen y que los extraño mucho, y a Roger... por favor dile que siempre pienso en él y que lo sigo amando como el primer día.

La rubia mira a Jade y suelta una risita.

—Es tan parecida a ella, incluso en su carácter, es lindo verla ahora que es una joven hermosa y valiente, con el carácter rebelde, desafiante y juguetón de su madre, pero con la timidez, la inteligencia y madurez de su padre. Cuídala mucho, Aren Vikram —me sonríe—. Debo irme, la pobre Jade me va a detestar aún más luego de esto, ya me disculparé con ella otro día. Adiós, Alfa Vikram, fue un gusto hablar con usted.

La chica desaparece y entonces Jade suelta un jadeo entre mis brazos cuando el destello blanco que deja la chica atraviesa de nuevo su pecho. Sus lindos ojos vuelven a la normalidad y los fija en mi, luce tan asustada.

—Tranquila, Jade, todo está bien —trato se tranquilizarla.

Ella traga saliva y se reincorpora lentamente con mi ayuda.

—¿Qué pasó? —pregunta, desorientada.

—La chica de la que hablabas usó tu energía para materializarse ante mi, sabía muchas cosas, ahora más que nunca debemos hablar con nuestros padres, Jade —le respondo, con seriedad.

No me gusta nada lo que está pasando, no me gustan tantos secretos.

—No me siento bien —susurra, aferrándose a mi brazo.

—Debió haber utilizado mucha energía, te dejó muy débil.

—Creo que debería volver a casa.

—Déjame ayudarte, en ese estado lo único que lograrás será romperte una pierna.

Jade rodea mi cuello suavemente, mientras que yo paso un brazo debajo de su espalda y el otro bajo sus rodillas para cargarla hasta la moto.

La cargo sin problemas, siento el calor que desprende su cuerpo, su delicioso perfume acaricia mis sentidos. Ella apoya su cabeza en el hueco de mi cuello provocándo que se me acelere el pulso. Comienzo a caminar y en un minuto ya estamos a un lado de mi motocicleta.

—Sujétate de mi, Jade.

Subo a la chica en la parte de atrás, ella se sujeta de mi para mantener el equilibrio. De repente su teléfono celular comienza a sonar y ella se suelta para tomarlo.

—Es mi madre —anuncia antes de contestar—. Hola.

—Jade, lamento mucho no haber ido a traerte, estaba haciendo algo importante y lo olvidé por completo, ¿estás en casa? —Alice se escucha muy preocupada del otro lado de la línea.

—No te preocupes mamá, estoy con Aren. Él y yo... —sus ojos se clavan en mi y un tierno color rojo tiñe sus mejillas, reprimo las ganas de sonreír como un estúpido—... Salimos a dar un paseo, pero me irá a dejar a casa en unos minutos.

—Oh... —susurra su madre—. Hija, creo que no será necesario que vayan a casa.

—¿Qué? ¿Por qué?

—Necesito hablar contigo urgentemente, ¿puedes pedirle a Aren que te traiga a la mansión Vikram?

Jade y yo nos volteamos a ver al instante, totalmente confundidos, ¿qué hace su madre en mi casa?

—Mamá, ¿qué haces en la mansión Vikram? —Jade hace la pregunta que ronda en mi cabeza.

—Yo... estoy arreglando algunas cosas con el señor Vikram, te explicaré mejor cuando estés aquí, por favor apresúrate, ¿si?

—Vamos en camino.

Jade cuelga la llamada y me voltea a ver con el rostro lleno de angustia.

—No me está gustando esto, pensé que mamá no conocía a tu padre, pero creo que una vez más me he equivocado.

Suelto un suspiro y sin más, me subo a la moto.

—Sujétate, Jade —le pido para después arrancar y dirigirnos hacia la mansión.




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