Darkwood (reescribiendo)

Capitulo 21

Capitulo 21. Fuego.

JADE

Termino de acomodar mi poca ropa en el closet de la habitación, mientras tanto Ellie parlotea recostada sobre la que será mi cama a partir de ahora.

Sigo pensando tantas cosas, sigo sintiéndome decepcionada, sigo sintiendo la angustia por el viaje de mamá. Mi cabeza empieza a doler y lo único que quiero es acostarme y dormir. Ha sido un día largo; han pasado muchas cosas, sin duda no me esperaba nada de todo lo que ocurrió hoy, nunca odié los lunes pero ahora estoy cambiando de opinión.

Camino hasta la cama y me dejo caer al lado de la menor de los Vikram, ella me voltea a ver y hace una mueca.

—Debe haber alguna explicación, Jade —susurra—. Aren no haría algo así. No jugaría contigo ni con nadie de esa forma, conozco a mi hermano y detrás de esto debe haber algo más que no nos está contando.

—No sé, Ellie, quizás sea así pero... no puedo evitar sentirme como una tonta, creí que quizás yo...

—Podrías gustarle —termina por mi, asiento—. ¡Es así, Jade! le gustas, le encantas, quiere comerte la boca de un beso, quiere que tú seas la madre de sus Arencitos, quiere todo contigo, yo lo sé.

—Entonces, ¿qué está haciendo? Se supone que habían terminado ayer y hoy ya volvieron de nuevo, no entiendo nada.

—No lo sé, pero debe haber alguna explicación.

—Ya no importa, aparentemente ya están juntos de nuevo, y ahora vivir aquí estos días va a ser aún más incómodo para mi. Lo único bueno es que tú estás aquí —volteo a verla, ella me sonríe dulcemente y asiente.

—Tranquila Jade, no dejaré que mi mamá o Tamara te hagan algo, ya verás que en un abrir y cerrar de ojos estos días se pasarán volando y tu mamá estará de nuevo contigo.

—Eso espero —suspiro.

El resto de la noche la pasamos haciendo deberes y hablando de su relación con su ahora compañero, Derek, ella me cuenta que el chico es un problema andante pero que es muy agradable. Por mi parte le cuento sobre mi vida antes de Darkwood, le cuento algunas anécdotas de los países en los que he vivido, y mis pasatiempos. Pasamos un buen rato, hasta que se hacen las once y debemos irnos a dormir.

Lastimosamente no logro dormir nada, mi cabeza duele como los mil demonios por todas las cosas en las que pienso; mi mente no deja de maquinar e intentar acomodar las piezas. Pero hay muchas cosas que faltan. ¿Quiénes eran realmente Brandon y Freya? ¿Qué pasó con ellos? ¿Quiénes son Jane y Julie? ¿Cómo es que logran comunicarse conmigo?

Tengo muchísimas preguntas.

La mañana llega finalmente, quizás dormí unas tres horas, así que no me sorprendo cuando miro mi cara de zombie en el espejo; tengo unas enormes ojeras y mis ojos ya no tienen su usual brillo. Siento un vacío en mi pecho, simplemente no puedo hacer como si nada pasara, no con mi madre lejos, no con tantos secretos rodeándome, no con Vikram jugando conmigo.

¿En qué momento mi vida dio este giro tan drástico?

¿En qué momento comencé a cambiar tanto?

¿En qué momento comencé a enamorarme?

No lo sé.

Lo único que sé es que me duele el corazón y el vacío que siempre he sentido en mi pecho se ha hecho más grande.

🐺🌙

El día ha sido largo y tedioso; ni siquiera quiero recordar lo incómoda que estuve en el desayuno junto con la familia Vikram y su adorada nuera, tampoco quiero recordar la punzada que sentí en mi estómago cuando Aren se fue junto con ella sin siquiera darme una mirada fugaz, de la noche a la mañana me convertí en alguien invisible para él y eso solo logra que me sienta más molesta con él. Nunca pensé que sería así, Finn tenía razón.

A la hora del almuerzo decido ir a la cafetería porque afuera se ha desatado una gran tormenta con ventarrones bastante fuertes, apenas tomo una botella de agua y un plato con fruta picada, aunque mi estómago permanece cerrado. A lo lejos veo a Ellie sentada en las piernas de su compañero y aunque quiero ir con ellos me detengo porque su mesa está llena y Aren está allí con Tamara. Simplemente no me atrevo a siquiera acercarme, así que decido ir con Finn quien se encuentra solo en una mesa y parece bastante pensativo. Nuestra charla se resume en como diablos me enteré de toda la verdad; le explico cada uno de los sucesos que han ocurrido tras mi llegada y él no oculta su asombro, pero tampoco duda en ofrecerme su ayuda y protección.

Las siguientes clases pasan rápido, Ellie y yo decidimos ir a un café bar en el centro donde aprovechamos la tarde para adelantar trabajos que teníamos pendientes, luego su chico se nos une y finalmente puedo conocerlo; Derek es un chico que intimida con su aspecto de chico malo y rebelde, pero una vez que comienza hablar te das cuenta de que en realidad es una persona muy agradable e inteligente.

Cuando la noche cae, me aparto un poco de los tórtolos para que se despidan y, luego de al menos unos diez minutos en los que ellos se manosean y se besan en una esquina del lugar, Ellie y yo nos marchamos a la mansión Vikram en su auto.

—Qué raro, el Honda de Aren no está en la cochera —susurra Ellie cuando llegamos a su casa—. Es raro porque los martes en la noche tiene las lecciones con papá, ya debería de estar aquí.

—Quizás esté con su amada.

—Controla tus celos, cariño —me guiña un ojo.

—No estoy celosa, Elizabeth, solo digo que es lo más seguro, deben estar disfrutando de su reconciliación —alego, bajando del auto.

Ella se echa a reír y me imita.

—Estás que hierves de los celos, relájate un poco, es cuestión de tiempo para que tu tensión sexual con Aren estalle. Lo presiento, ustedes dos son una bomba de tiempo, mis instintos me dicen que pronto seré tía y no será precisamente Tamara la madre.

—No bromees con eso, no soporto a los niños —hago una mueca y un escalofríos me recorre entera haciéndome temblar.




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