Hoy es un día normal salgo a correr temprano regreso y preparo para ir a estudiar, lo único raro no he visto a Larios siento cierta incomodidad por no verlo.
Me encuentro en la biblioteca el día acabo pero quiero seguir aprendiendo entro y luego de un rato encuentro un libro que capta mi atención es sobre vampiros es divertido leer sobre cosas que no son normales y es raro encontrar algo así en una biblioteca así que decirlo iniciar a leer no siento el tiempo cuando veo todo está vacío por lo que tomo mis cosas y me dirijo con la encargada de la biblioteca una señora llamada Veronica es una amargada siempre está gritando que hay mucho ruido y cosas por el estilo pero quiero llevar el libro a mi casa para continuar la lectura así que me toca pasar con ella.
Llego al mostrador, pero no se encuentra las luces se empiezan a apagar me inquieta un poco pero no me da miedo, imagino que alguien solo está molestando como acostumbran no puedo sacar el libro sin registrarlo así que espero que aparezca esa señora lo más rápido que sea posible.
Siento que alguien me observa detrás de las estanterías de libros cuando veo una sombra acercarse lentamente no logro ver su rostro siento que mi corazón inicia a latir muy fuerte pero no es por miedo es como si reconociera a la sombra que se acerca y se coloca frente a mí y enciende una linterna es el “Larios” con esa hermosa sonrisa, me indica que lo siga sin hacer ruido y camino detrás de el para no perderme llegamos a la puerta trasera de la escuela y veo un pequeño picnic en los patios que me gusta estar, sonrió y el me indica que me siente lo cual obedezco sin poner excusas.
Me cuenta que estaba enfermo y por eso no había llegado pero que quería verme por eso preparo eso para mí, sentí en pequeño calor que nació en mi estómago y subía hasta mi rostro no me habían dicho nada como eso antes.
Larios estaba vestido con un pantalón color azul y una camisa tipo polo color negro, llevaba una canasta con sándwich y unos jugos de manzana el me hace reír no sé cómo tiene ese poder me cuenta que cuando era niño le gustaba esconderse y su mamá lo buscaba bien asustada al final salía de su escondite y su mamá lo regañaba, pero era feliz de poder encontrarlo.
Me conto muchas de sus travesuras de cuando era pequeño cada una me hacía reír un poco más que la otra y de esa manera termine un día que parecía normal.