Como Larios aun no podía salir de su casa no Sali ese domingo por la tarde mis padres dijeron que saldrían a dar una vuelta mientras tanto me quedé en casa triste tanto que me dormí.
Luego de un rato desperté por una llamada era del hospital diciendo que había ocurrido un accidente y que mis padres estaban graves.
Sali rápido al llegar había muchas personas llorando pues varias personas habían muerto debido a un incendio llegué a la sala donde se encontraban mis padres, pero no me permitieron entrar solo veía de afuera como estaban quemados en varias partes con tubos de oxígeno y suero sentí que moría.
El doctor me indico que estarían en observación solo me pude poner a llorar ellos eran lo único que tenía y Larios era algo que pronto perdería.
Llego lunes y como no podía estar en el hospital y había que pagar por lo cuidados que mis padres recibían me fui a trabajar Larios estaba muy feliz por regresar sin embargo yo era todo un problema.
El noto que no estaba bien se levantó y me abrazo preguntando si algo me pasaba cuando le conté lo que les sucedió a mis padres el insistió en pagar el hospital yo solo podía abrazarlo y llorar por que no sabía qué hacer con todo lo que me estaba ocurriendo.
La peor semana de mi vida pedí permiso de salir antes para poder ir al hospital todos los días, Larios no me negó el permiso y me dijo que le avisara cualquier avance que tuvieran que no me preocupara que él se haría cargo de los gastos.
Varios de los hermanos de la iglesia llegaban a decir que todo era un plan de Dios, pero no sabía cuál porque esto me pasaba a mí era lo que más pensaba la casa se sentía vacía sin ellos.
El domingo volvió a llegar y solo sentía ganas de saber por qué estaba sucediendo todo esto, le preguntaba a Dios, pero creo que solo exigía explicaciones y me quejaba.
Mis padres pasaron 2 semanas en urgencias, un día me indicaron al llegar que ya estaban mejor y que los cambiarían de área me alegro escuchar eso, pero no sabía que lo peor estaba por ocurrir al siguiente día me llamaron diciendo que había muerto mi padre.
No le dije nada a Larios y Sali corriendo hacia el hospital me sentía rota, de parte del trabajo me dieron una semana de descanso por duelo y Larios se hizo cargo de todo para poder enterrar a mi padre.
Me sentía sin ánimos de nada a la semana me llaman diciendo que lamentaban la perdida de mi madre y entonces quise morir con ellos.
No me quedaban motivos para vivir.
Larios en muchas ocasiones llegaba a tratar de consolarme, pero nada importaba habían muerto las razones por las cuales me esforzaba por la cuales vivía con ellos sentía que se habían llevado mis sonrisas y ya no tenía más lagrimas que derramar.
Pase casi un mes descansando todo el mes me lo pago la empresa quería volver a trabajar con eso sentía que tal vez me distraería y estaba en lo correcto.
Larios no se separaba de mí no se si lo hacía porque ya no me quería ver llorar o por miedo a que hiciera algo malo.
El me regalaba flores todos los días me acompañaba a mi casa y se iba hasta que me quedaba dormida Larios era un refugio para mi corazón destrozado.
Al cabo de unos meses ya me sentía mejor el señor Manuel no volvió a mencionar nada supongo que era por lastima pues no estaba en mi mejor momento.
Mi relación con Larios cada día se hacía más fuerte el pasar tiempo en el trabajo juntos era un punto a nuestro favor, el siempre hacia algo para que sonriera me hacía feliz, el recuerdo de mis padres estaba trataba de recordar el tiempo que pase con ellos cada momento de felicidad y eso me ayudaba asistía a la iglesia y le rogaba a Dios me permitiera ser feliz.
Paso un año de la muerte de ellos y ya había ahorrado bastante la casa de mis padres me quedo así que continue viviendo ahí, pero se sentía vacía, Larios llegaba los fines de semana cocinábamos juntos, veíamos televisión y era tan especial.
Había cumplido 22 años ya no sé cómo paso el tiempo tan rápido Larios él era muy respetuoso todo un caballero.
Nos queríamos mucho demasiado como nadie en el mundo, Larios con los años fue cambiando físicamente volviéndose más atractivo me invitaba al gimnasio realizábamos casi todo juntos.
Pero en mi vida parecía que no había espacio para los momentos felices, un día estando tranquila en mi casa llego el señor Manuel muy serio con amenazas diciendo que ya sabía que salía en forma amorosa con su hijo y que si quería seguir trabajando tenía que dejarlos en paz. No le respondí nada en ese momento el salió aún más molesto supongo que esperaba una respuesta positiva pero no se la di.
Ese día no pude dormir me quedé pensando en todo lo que había ocurrido y sentía miedo de dejar a Larios él era todo para mí y entonces me di cuenta lo mucho que lo amaba lo mucho que lo quería siempre cerca y me asusto la idea de que quizá tuviera una mejor vida con alguien más. Y que yo por ser egoísta le quitara esa oportunidad.
Amaba a Dios el hacía que la vida fuera mejor si no hubiera sido por él y Larios que también sé que Dios lo puso en mi camino, mi vida ya no existiera.