Al llegar a la 2da ciudad de huida logre encontrar un apartamento mis ahorros cada vez se hacían más, pero eso no me hacía feliz.
En esta ciudad me costó más encontrar trabajo, pero al final lo logre trabaje en una pastelería de primero me pusieron de atención al cliente luego subí a ayudante del pastelero y como me gustaba aprender me pusieron a realizar pasteles amaba adornarlos y me imaginaba lo feliz que serían las persona al compartirlos con sus seres queridos.
Estuve bastante tiempo en esta ciudad talvez como un año para todo esto ya cumplía 25 años varios de los clientes me preguntaba si tenía novio y les mentía diciendo que si solo para que no molestaran algunos eran más insistentes diciendo que no me veían con nadie pero me escudaba diciendo que pasaba la mayor parte del tiempo trabajando no se iban muy complacidos pero se iban era lo importante al igual que en la ciudad anterior busque una iglesia pues era mi único refugio solo ahí me sentía feliz.
Como si lo malo me siguiera un día el dueño de la pastelería dijo que nos habían invitado a una empresa para que realizáramos postres me emocione y le puse muchas ganas a cada unos de los mini pasteles y postres que realizaba me dieron uniforme blanco, mascarilla y un sombrero como los del chef solo que esta tenía redecilla por dentro para evitar que los cabellos cayeran encima de los postres.
Al llegar era un gran salón con muchas mesas iniciamos a colocar todo lo que habíamos realizado teníamos que servirles a los comensales e invitados, cuando lo vi el señor Manuel con un traje muy elegante se colocó frente a mí y me felicito por mi trabajo diciendo que eran los mejores postres que probaba en su vida supongo que no me reconoció solo dijo eso y continúo charlando con los invitados.
Cuando lo vi Larios iba con un traje negro que le quedaba a la perfección se miraba agotado cansado y parecía que no dormía muy bien.
Sentí que mi corazón se aceleró y al parecer el también sintió algo por que inicio a ver hacia todas direcciones cuando puso su mirada en mi sentí que me iba a dar un ataque cardiaco, pero él no me reconoció solo sobo sus ojos y continúo caminando.
Al igual que en mi trabajo anterior al siguiente día presente mi renuncia el propietario insistía que le dijera la razón, pero solo decía que era por temas personales el al igual que el chef me dio un certificado diciendo que podía poner mi propia pastelería y que esperaba que lo invitara a la inauguración sonreí y le dije que el sería el primero y así deje otra ciudad.