La 3ra ciudad era más grande de lo que pensaba para no llamar la atención busque una casa en las orillas y decidí que trabajos de comida no serían buena idea así que me fui a una escuela de danza había practicado y estudiado cuando era más joven así que pensé que sería fácil.
Al entrar la recepcionista me detesto desde el primer momento la encargada era muy amable me dijo que quería ver que talentos tenía así que hice una audición me dijo que tenía talento pero que necesitaba reforzarlo así que por la noche practicaba con ella la recepcionista se llamada Juanita siempre me decía cosas muy feas como que era una fracasada y que por que había tenido muchos trabajos antes que de plano robaba y por eso salía huyendo.
Solo la ignoraba, la encargada me dijo que mi área para enseñar sería el de niñas de 7 a 12 años estaba emocionada de tener niñas a mi cargo, llegaba todos los días puntual y casi era la última en salir disfrutaba pasar tiempo con cada una de las niñas un día nos indicó la encargada que debíamos realizar una presentación cada una de mis chicas se preparó bastante para esta oportunidad.
Llevaba 2 años en esta escuela de danza y con las niñas no sentía el tiempo cada año llegaban diferentes pero muy talentosas.
La presentación era en un teatro hermoso de esa ciudad había una orquesta sinfónica también presentándose en el mismo lugar mucha gente elegante se movilizaba de un lugar a otro estaba tan entretenida arreglando a las chicas colocando maquillaje para la actuación, al momento de estar listas nos llamaron era el turno de mi grupo pasaron una a una con la música instrumental de fondo, yo me sentía enamorada del sonido hacía tiempo que ya no tocaba el violín.
Llevaba un traje de bailarina color rosa y plumas de pavo real en el cabello las chicas me habían maquillado decían que me veía linda entre con el ritmo de violín en el aire llevamos la presentación acabo recibimos muchos aplausos cuando del fondo del teatro empecé a escuchar mi nombre era Larios estaba en la presentación todos volteaban a verlo el caminaba apresurado entre la multitud, salimos con el grupo de chicas del escenario lo correspondía el turno a otro grupo entonces aproveche para decirle a una de mis compañeras que me sentía mal y que me iba a retirar ello quería llevarme al doctor pero le dije que no era nada grave que me pasaría pero que debía descansar. Solo me coloque un saco me coloque un par de tenis y una gorra y Sali corriendo del teatro.
Y así fue como deje otro empleo al igual que los otros me dieron cartas de referencia, en muchas ocasiones me sentía cansada de huir de mi creo que era la primera cosa de las que huía tenía miedo de amar a alguien y dejar de lado a Dios y amar y después perderlo todo como me había ocurrido con mis padres.