Al cabo de un mes se llevó a cabo la boda en la iglesia donde asistía con mis padres eso me hacía sentir cerca de ellos llego la señora Josefin que quería que le dijera mamá se me hacía algo incomodo, pero me esforzaba por hacerlo.
A mis 36 años tenía negocio propio y me había casado con la persona que me hacía feliz.
Decidimos vivir en mi casa estaba feliz de estar a su lado para toda la vida cuando cumplí 38 me entere que estaba embarazada me emocione tanto que quería contarle a Larios llegue a su oficina él se preocupó cuando me vio pues pensaba que estaba en un viaje de negocios él no había podido ir conmigo porque tenía compromisos con clientes y era imposible cambiarlos.
A mí ya no me fue posible irme porque me desmaye y de emergencia me trasladaron al hospital donde me dieron la gran noticia.
Le conté a Larios que me había desmayado, pero añadiendo misterio él estaba muy asustado diciendo que iba a llamar a un doctor privado para que me revisara y ya no soporte más y me empecé a reír el molesto dijo que con la salud no se jugaba lo bese por que se miraba tan tierno y entonces tome su mano y la puse en mi vientre el entendió y me dijo vamos a ser papas la emoción que sentía era contagiosa.
Desde ese momento todo cambio Larios no dejaba que hiciera nada y no me dejo viajar todos los días íbamos juntos a la oficina me encantaba pasar tiempo con él, pero había ocasiones donde me aburria y cuando menos lo esperaba me salía iba a dar una vuelta al parque y a comer helado se había vuelto tan irresistible comer que quería casi todo el día.
Me daba risa ver cuando iba corriendo por todo el parque buscándome, como recompensa le compraba un helado y lo besaba.
Larios era mi todo y mi bebe sería la fresa que iba adornar nuestro matrimonio.
Había noches que le tocaba salir a buscar frutas a Larios pues estaba de antojo quería ir con el pero no me dejaba.
Un día ya con 5 meses de embarazo estando entretenida bordando sentí un gran dolor en el vientre al intentar levantarme ya no pude me caí al suelo, estaba en la oficina de Larios lo único que veía en su rostro preocupado y ya no recuerdo más.
Al despertar estaba en un hospital Larios estaba a mi lado tenía los ojos hinchados cuando le hable el inicio a llorar diciendo que mi bebe había muerto no lo podía creer inicie a gritar hasta que apareció el doctor y me inyecto algo para que me tranquilizara me dijo que él bebe no tenía mucho oxígeno y por eso había muerto no sentía ánimos de nada solo me acurruque en la camilla y llore por tener una perdida más en mi vida.
Pase 8 días en el hospital Larios no se despegaba de mí no quería comer, pero él decía que no quería que lo dejara solo y por el amor que le tenía inicie a comer de nuevo.
La vida se sentía tan triste, pero Larios hacía de todo para que sonriera lo amaba con toda mi alma.
Al siguiente mes fuimos a un chequeo médico y me dieron la peor noticia del mundo y fue que ya no podría tener hijos llore amargamente de nuevo, Larios decía que no importaba que nos teníamos el uno al otro y eso era más que suficiente.
Iba a la iglesia y le preguntaba a Dios por qué había pasado, pero creo que en mi desesperación no le prestaba atención.
Un día fuimos a la iglesia juntos con Larios el pastor inicio diciendo que todo pasaba con un propósito yo no entendía cuál era.
Larios tenía un hermano pequeño llamado Marcos a él su papa no lo quería mucho y no le había dejado nada.
Trabaja en la empresa de Larios era el segundo al mando él le había dado ese puesto tenía 25 años tomamos la decisión con Larios dejarle todo lo que teníamos ambos pues veíamos que se esforzaba el doble siempre, todo pasaría a su nombre en el momento que ha ambos nos pasara algo.
Ambos lo queríamos como a un hijo le enseñábamos todo lo que podíamos, el aprendía rápido nos sentíamos orgullosos de él.
En el mes de noviembre la madre de Larios se puso muy grave y murió al cabo de unos días, fue otra perdida que enfrentamos los tres juntos ella al final si había llegado a ser como una segunda madre.
Así paso el tiempo cada día aprendiendo cosas nuevas los tres juntos.
Cumplíamos con Larios 55 años nuestros negocios ya se habían vuelto internacionales ambos luchábamos porque nuestros negocios les dieran empleos a muchas personas y tratábamos de dar lo mejor.
Realizamos donaciones a muchas familias nos hacía sentir felices.
Un día normal para mi caminábamos de la mano con Larios en los jardines de la que había sido su casa pues el decidió dejársela a su hermano después de la muerte de su madre.
Nos reímos juntos cuando el cayó al suelo diciendo que no podía respirar y me dijo “te veo en la próxima vida por favor no huyas de mi para que pasemos más tiempo juntos” y murió yo lloraba sobre su cuerpo pidiendo que solo estuviera bromeando, pero no era así.
Me hinque al lado de su cuerpo y le roge a Dios me diera la oportunidad de ya no volver a sentir para no sufrir.
Dios me lo concedió no sabía que había hecho en ese momento, solo sé que el dolor desapareció.
Me recosté al lado de Larios y cerré mis ojos, porque el dolor de su perdida se había ido pero el amor es algo de lo que no se puede huir y como había prometido me quedé a su lado.