De enemigos a amantes.

El Tercer Jugador.

El aire se volvió pesado, saturado por el olor a ozono y carne quemada de los circuitos de Marcus. Vania alzó su cuchillo, con los músculos en tensión, lista para terminar la cacería. Pero antes de que la hoja descendiera, el techo de la catacumba estalló en una lluvia de escombros y polvo de hormigón.

Una silueta masiva descendió pesadamente, aplastando un sarcófago bajo sus botas reforzadas. Era Bosh. Su presencia no era la de un rescatista; sus movimientos eran mecánicos, precisos y cargados de una furia gélida.

—Suficiente, Marcus —la voz de Bosh retumbó, no a través de su boca, sino de los altavoces integrados en su armadura de asalto—. Aegis ha decidido que tu ineficacia es un lastre. El Cáliz no pertenece a un mercenario que se deja electrocutar en un charco.

Marcus, aún recuperándose de la descarga, intentó levantar su arma, pero Bosh fue más rápido. De un revés violento, desarmó a su propio subordinado y lo lanzó contra la pared opuesta como si fuera un muñeco de trapo. Luego, volvió su mirada hacia las sombras donde se ocultaba Vania.

—Vania —dijo Bosh, su visor escaneando la oscuridad—. Sé que Julian está muerto o agonizando. No tienes a nadie que cubra tu retaguardia. Entrega el artefacto y te prometo una muerte rápida. Aegis ya no te necesita viva para entender la frecuencia del Cáliz.

Vania retrocedió, sintiendo el peso del artefacto en su espalda. Bosh era el brazo ejecutor de la corporación, una máquina de guerra diseñada para escenarios de contención total. La niebla, que antes era su aliada, ahora era disipada por los ventiladores térmicos de la armadura de Bosh.

De repente, un pitido agudo resonó en el comunicador de Vania. Era una señal débil, codificada... la firma digital de Julian. No estaba muerto, o al menos, algo de él seguía luchando en la red.

—Bosh —respondió Vania, saliendo de las sombras con una granada de pulso en la mano izquierda—. Si Aegis me quiere, tendrá que venir a buscarme al fondo de este agujero.

Bosh cargó su cañón de riel de brazo. El enfrentamiento final acababa de escalar a un nivel suicida.



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En el texto hay: romancethriller

Editado: 27.01.2026

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