De enemigos a amantes.

La Frecuencia de los Renegados.

El silencio en los túneles de drenaje no era absoluto; estaba compuesto por el goteo rítmico de agua contaminada y un zumbido electromagnético que nacía de la mochila de Vania. El Cáliz ya no solo vibraba; latía. Con cada pulsación, las luces de emergencia del túnel cambiaban de color, pasando de un ámbar mortecino a un violeta profundo que parecía revelar inscripciones ocultas en las paredes de hormigón.

Vania tropezó, abrumada por una súbita migraña. Al apoyar la mano en la pared, no sintió piedra, sino algo parecido a datos fluyendo bajo su piel.

—Está despierto —susurró una voz desde la penumbra.

Varias figuras emergieron de los conductos de ventilación laterales. No vestían el cromo pulido de Aegis ni el cuero gastado de los mercenarios. Eran "Los Olvidados": parias cubiertos con mantos de fibra óptica reciclada y máscaras respiratorias artesanales. Sus movimientos eran fluidos, casi coreografiados por una red neuronal compartida.

El líder del grupo, un hombre cuyo brazo izquierdo era una amalgama de cables y cobre expuesto, se arrodilló ante ella, pero sus ojos no estaban fijos en Vania, sino en la mochila.

—Nuestras profecías binarias hablaban de una portadora que traería el fin del Gran Algoritmo —dijo el hombre, extendiendo una mano temblorosa—. Soy Kael. Has cruzado el umbral de la Superficie, pero aquí abajo, las leyes de Aegis no tienen jurisdicción. El Cáliz te ha elegido porque tu mente aún no ha sido "optimizada".

Vania retrocedió, apretando las correas de su equipo. —Marcus murió para sacarme de allí. No busco profecías, busco a Julian.

Kael se puso en pie con un crujido metálico. —Tu amigo está en la clínica del Sector 4. Aegis ha bloqueado todos los accesos superiores. Si quieres llegar a él, tendrás que dejar que el Cáliz nos guíe a través de los "Nodos Ciegos". Pero ten cuidado, Vania: el artefacto no solo abre puertas físicas; está empezando a reescribir quién eres.

Vania miró sus manos. Por un segundo, sus dedos parecieron desvanecerse en estática digital antes de recuperar su forma sólida. El proceso de asimilación había comenzado.



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En el texto hay: romancethriller

Editado: 27.01.2026

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