Mientras el estruendo de los disparos de Mina y su grupo resuena en los niveles inferiores, atrayendo a la mayor parte de las unidades de pacificación de Aegis, Edward y Vania se deslizan por un conducto de ventilación hacia el nivel de transporte civil.
El Cambio de Identidad.
En un rincón oscuro de la estación de tránsito "Neo-Lux", Edward extrae un par de dispositivos de nanotransferencia. Con un clic, los brazaletes de identificación de ambos parpadean y cambian de color.
"No te separes de mí", susurra Edward, ajustándose el cuello de un uniforme robado. "Si el escáner de retina tarda más de dos segundos en procesar, corre hacia la salida de emergencia. Yo me encargaré del resto".
El Cruce del Puesto de Control.
El momento de mayor tensión ocurre en la entrada al Sector 0. Un Centinela de Aegis, con su visor cibernético emitiendo una luz roja constante, analiza a la multitud de empleados que suben a la torre central.
Edward y Vania caminan tomados de la mano, fingiendo una conversación trivial sobre el turno de noche. El escáner biométrico emite un pitido:
Pasan junto a los guardias con el corazón latiendo a mil por hora, sintiendo el peso de los datos robados en el bolsillo de Edward.
La Ventaja de la Puerta Trasera.
Una vez dentro de los pasillos de cristal y acero de la torre, Edward utiliza su enlace neuronal para comunicarse con el sistema de forma invisible.
El Objetivo: El Distribuidor Central.
Están a solo tres niveles del núcleo del Sector 0. La elegancia del lugar es inquietante; aquí no hay rastro de la suciedad de los sectores bajos, solo un silencio sepulcral interrumpido por el zumbido de los servidores.
Situación Actual: