De enemigos a amantes.

Arco: El Protocolo Mako.

El Mercado de los Susurros.

Tras abandonar la clínica de "El Tuercas" con los vendajes aún frescos, Edward y Vania se internan en el corazón del Sector D-7. El Mercado Negro no es un lugar físico fijo, sino una red de puestos ambulantes y conexiones efímeras que se desplazan por los niveles inferiores de la ciudad para evitar el radar de Aegis.

El Descenso.

Para encontrar a un traficante de la talla de Mako, no basta con preguntar. Edward debe usar sus antiguos contactos de la milicia, mientras Vania mantiene la mano sobre su funda táctica, detectando a los informantes de la corporación que se mezclan entre la multitud de parias.

  • El Rastro de Migas: Descubren que Mako no acepta créditos estándar; solo intercambia información por componentes de hardware "puro" (tecnología pre-corporativa sin rastreadores).
  • La Prueba de Lealtad: Un intermediario les exige recuperar un procesador óptico de un dron de vigilancia derribado en una zona altamente patrullada por Aegis antes de darles la ubicación real.
  • Atmósfera: Humo de puestos de comida sintética, luces de neón parpadeantes y el constante zumbido de los recolectores de basura que ocultan sus conversaciones.

La Madriguera del Traficante

Siguiendo las coordenadas obtenidas, llegan a una antigua estación de bombeo de agua convertida en un búnker digital. Aquí es donde finalmente conocen a Mako, un hombre que ha reemplazado gran parte de su sistema nervioso por cables de fibra óptica.

El Pacto de Sombras.

Mako es paranoico. El encuentro no comienza con un apretón de manos, sino con Edward y Vania desarmados y sometidos a un escaneo profundo de "parásitos de datos" que Aegis podría haberles implantado sin saberlo.

  • La Negociación: Mako analiza el disco de datos y palidece. Reconoce la firma de cifrado: es la misma que mató a su anterior equipo de hackers. Se niega inicialmente, temiendo que desencriptarlo active una señal de ejecución inmediata.
  • El Giro: Edward revela un detalle del pasado de Mako que solo la resistencia conoce, apelando no a su avaricia, sino a su sed de venganza contra la corporación.
  • El Inicio del Proceso: Mako acepta, pero con una condición: Edward debe permanecer conectado a la terminal como "cortafuegos humano", lo que significa que si el sistema detecta una intrusión de Aegis, la descarga eléctrica los afectará a ambos.

Estado Final.

El capítulo termina con el sonido de los ventiladores de refrigeración acelerando al máximo y la primera línea de código del núcleo siendo revelada en un resplandor verde esmeralda. El aire huele a ozono y el tiempo empieza a correr.



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En el texto hay: romancethriller

Editado: 27.01.2026

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