El Mercado de los Susurros.
Tras abandonar la clínica de "El Tuercas" con los vendajes aún frescos, Edward y Vania se internan en el corazón del Sector D-7. El Mercado Negro no es un lugar físico fijo, sino una red de puestos ambulantes y conexiones efímeras que se desplazan por los niveles inferiores de la ciudad para evitar el radar de Aegis.
El Descenso.
Para encontrar a un traficante de la talla de Mako, no basta con preguntar. Edward debe usar sus antiguos contactos de la milicia, mientras Vania mantiene la mano sobre su funda táctica, detectando a los informantes de la corporación que se mezclan entre la multitud de parias.
La Madriguera del Traficante
Siguiendo las coordenadas obtenidas, llegan a una antigua estación de bombeo de agua convertida en un búnker digital. Aquí es donde finalmente conocen a Mako, un hombre que ha reemplazado gran parte de su sistema nervioso por cables de fibra óptica.
El Pacto de Sombras.
Mako es paranoico. El encuentro no comienza con un apretón de manos, sino con Edward y Vania desarmados y sometidos a un escaneo profundo de "parásitos de datos" que Aegis podría haberles implantado sin saberlo.
Estado Final.
El capítulo termina con el sonido de los ventiladores de refrigeración acelerando al máximo y la primera línea de código del núcleo siendo revelada en un resplandor verde esmeralda. El aire huele a ozono y el tiempo empieza a correr.