De espaldas a la ley

CAPÍTULO 2

Me desperté de repente cuando escuché un pequeño cuchicheo. Resulta que estaba de nuevo en una camilla de hospital pero esta vez era deferente, porque estaba cansada y decepcionada conmigo misma por ser tan debil y no poder decir basta y ponerme por una vez a mi propia vida como prioridad y no algo que no merezca la pena.

-Señorita Smith, me alegro de que haya despertado.

-¿Cuánto tiempo llevo aquí?

-Pues desde anoche señorita.Ah y por cierto hay alguien que quiere verla ahora vengo.

El médico se fue dejándome sola para aparecer al rato con una Sara entre triste y cabreada.

-Alice menos mal que estás bien.Cuando te vi allí tirada y con un charco de sangre pensaba que no iba a volver a hablar contigo.

-Bueno pues ya ves que estoy bien.

-No, no estás bien, sabes que no puedes seguir viviendo así.

Y en ese momento en el que Sara me dijo esas palabras supe que algo dentro de mi se había roto y empece a llorar como si no hubiese un mañana, porque por primera vez en mi vida no sabía que iba a hacer para acabar con el dolor y la soledad que sentía.

-Hey no hace falta que te pongas así ya verás como encontramos una solución juntas.

-Y que quieres que haga, mi vida es una mierda. Estoy saliendo con un tio que lo único que hace es arruinarme la vida y además tengo un trabajo que no me llena y que odio, ya no se que más hacer porque lo único que estoy haciendo es destruirme poco a poco.

-No sabía que te sentias así.¿Y si volvieras a casa?.

-No puedo volver a mi piso Tom sabe donde vivo.

-No me refiero a esa casa, sino a tu casa de verdad en los ángeles.Si no recuerdo mal hace tiempo me digiste que vivias allí con tu hermano antes de mudarte aqui.

-Si con un hermano con el que llevo unos cinco años sin hablarme y al cual abandoné cuando peor lo estaba pasando.

-Guau ni sabía que llevavas tanto tiempo sin hablar con tu hermano ¿qué fue lo que pasó?

-Empecé a vivir con mi hermano cuando tenía unos ocho años.Mi madre murió cuando tenía cuatro años y mi padre empezó a cuidar de mi aunque todo fue mal.Mi padre no era un buen padre, era un borracho que me pegaba y me insultaba cada vez que podía, así que cuando mi hermano lo descubrió, ya que el habia pasado por lo mismo cuando era pequeño, consiguió quitarle la custodia y desde entonces empecé a vivir con el y no era perfecto pero a mi me bastaba.Cuando cumpli los dieciseis su exmujer, la cual tambien era policía como el , se enganchó a las drogas por culpa de un operativo y se fue sin despedirse lo cual me dolió bastante porque para mi ella era como una hermana.Los dos lo estábamos pasando fatal y yo en vez de quedarme para apoyar a mi hermano me inscribí en la universidad más lejana dejándolo a el sólo.

-Vaya no sabía todo eso ¿porqué nunca me lo has contado?

-Sabes que no me gusta hablar sobre mis problemas.

-Ya pues yo opino que por lo menos podrías intentarlo, déjalo todo y vete.Tienes unos ahorros así que aprovéchalos píllate un vuelo a los Ángeles y de paso puedes intentar encontrar el trabajo de tus sueños y además podrás reconciliarte con tu hermano.

Y la verdad es que en ese momento no parecía tan mala idea.Yo no tenía nada que perder y ya hecho de menos a mi hermano y total aquí no hay nada que me retenga para tener que quedarme.




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