Aunque vivos estamos,
moriremos.
Es el fin de la historia,
es el miedo de los olvidados,
es un simple cambio de materia.
Yo, que no sé nada,
solo sé que
moriré,
que morirás,
que moriremos.
Tú, cosmos
infinito y hermoso,
apiádate de mis huesos,
ya que albergan mis vivencias.
No abras la jaula de mi ser,
no sueltes mis aves,
tú, cosmos.
Ya que sé algo, temo mucho menos,
pero me temen mucho más
por decir que
moriré,
que morirás,
que moriremos.
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Editado: 06.09.2026