Alba
Llego a la recepción de donde me acaban de llamar, estaba tan concentrada luego de tantos días donde mi cerebro solo podía pensar en una cosa cuando tenía miles por hacer.
—Hola, Alba, te llegó esto.
—¿Qué es? —pregunto realmente curiosa.
—Tus roles de canela.
—Ay, dame —tomo la caja y suspiro, ya quiero abrirla y saber si tienen el mismo sabor del que me enamoré el otro día—. Gracias.
—Que disfrutes —le sonrío una última vez.
Con prisa camino a mi escritorio, hoy tengo que organizar todo el itinerario de una semana de boda, esa boda será más loca que el divorcio. Es curioso que luego de algunos años de trabajar, ya puedes intuir que matrimonio será para toda la vida y cual está destinado al fracaso.
Ya en mi mesa enciendo el ordenador, tomo un sorbo de mi Doble Macchiato antes de abrir la caja que contiene mis cuatro roles de canela diarios. El aroma a canela me hace suspirar, el frosting de limón es especial, en un solo postre han unido mis dos sabores favoritos, limón y canela así bien potentes como me gustan.
—Alba.
—¿Sí? —levanto la cabeza viendo a mi jefa, con el pelo revuelto, señal de que el día ha avanzado.
—¿Puedes ir por mi hijo al aeropuerto?
—Aún no termino de diseñar el itinerario —le señalo la pantalla y chasquea la lengua entendiendo que lo que hago requiere el tiempo que tardaría en ir por su hijo.
—Le pediré a alguien más —señala y luego mira la caja a un lado—. ¿Qué es eso?
—Roles de canela.
—Odio la canela —arruga la nariz y me hace sonreír, ella siempre quiere probar lo que todos comemos.
—Por tu alergia, lo sé, son para mi.
—¿No desayunaste?
—No —niega en desacuerdo con mi actuar, luego mira la hora y pareciera que quiere reñirme como hace con sus hijos.
—Ya es hora de almuerzo.
—Estuve ocupada con la novia que no se decide por el vestido.
—Cierto —suspira entendiendo que no fue porque no quise, fue porque no pude desayunar—. ¿Conseguiste la cita en el atelier de Maggie Sottero?
—Sí y traté de contactar con Randy como pidió la novia.
—¿Respuesta?
—Aún nada —chasquea la lengua y moja sus labios pensando.
—Bien, sigue intentando y disfruta tus panes.
Asiento y cuando desaparece de mi vista puedo gemir a gusto con el primer bocado de mi pedido a esa pastelería que tiene mi vecino, pensándolo bien ¿Sí es mi vecino lo puedo explotar los fines de semana pidiéndole Roles de canela? Tengo que investigar si eso es legal o no.
Continuo con mi trabajo y cuando mi alarma para hacer los estiramientos correspondientes de mi descanso activo suena, entonces aprovecho de revisar el grupo de chat que tengo con mis amigas.
“ITS CRAZY TIME”
Leigh: Entonces, va la reunión en tu depa, Alba?
Rox: Tiene que estar trabajando.
Andy: Ayer hablé con ella y dijo que si…hay que preparar las playlist para el Karaoke.
Rox: yo llevo el alcohol esta vez.
Leigh: A mi me toca la comida ¿Algo en especial?
Andy: Un p*** XD
Nos juntamos a las 7??
Rox: estás viva.
Andy: Aleluya.
Tengo demasiado trabajo
Las espero
Pero ¿alguien puede traer comida de gato?? Mi hermana me encargó a su gata embarazada y no creo que alcance a comprarla.
Leigh: Yo te llevo. ¿De cual tipo es?
(foto)
Esa dijo, solo cinco kilos.
Andy: tiene sentido, dice gata gestante.
Seguiré trabajando, mejor llamen si necesitan de mi.
Rox: relax, todo controlado.
***
Dejo mi celular y termino mi estiramiento corporal antes de volver a sentarme a trabajar.
Para cuando mi día laboral termina, el hijo de mi jefa me ha acosado tanto como un amigo puede invadir mi privacidad. Me tiene aburrida, por suerte un rol de canela fue la solución a ese mal llamado Calix, mi jefa tiene un gusto extraño en cuanto a nombre.
—Alba ¿Ya te vas?
—Son las seis —le enseño la hora y frunce el ceño.
—¿De verdad? La hora pasa volando.
—¿Necesitas algo? —cuestiono notando su distracción, creo que ahora está pensando en lo que debería haber hecho y ha olvidado.
—De hecho, sí.
—Dime —suspiro esperando a que me vea, ella tiene que hablar mirando a los ojos para descubrir nuestro lado emocional respecto a sus órdenes.
—Esa pastelería, la de la pareja de rubias, necesito que cambien un pequeño detalle porque una de las madres es alérgica a las nueces y no queremos a una muerta.
—Lo anotaré y llamaré temprano mañana.
—Gracias.
—Sí —sonríe y mira hacia todos lados.
—Que tengas buen fin de semana, por cierto ¿Mi hijo?
—Se cansó de mí.
—Lo buscaré donde Lily.
Asiento y termino de tomar mis cosas, en el ascensor me dedico a revisar los chat que tenía pendientes, mensajes de mi hermana preguntando por su bola de pelos, mi otra hermana envía fotos de su abultado vientre y por último mi hermana pequeña que me pide ayuda con su tarea de aprender las leyes del tránsito. Salgo y camino a mi auto, acomodo todo en el asiento y luego lo enciendo para conducir a mi departamento.
Llego con el tiempo suficiente para darme un baño y esperar por mis amigas, la bola de pelos blanca mueve sus orejas anaranjadas me hace reír, ella tenía dudas al escoger su color y decidió solo pintar de naranja la corona de su cabeza como una cubierta para sus orejas y su cola. Salgo de la ducha y trata de jugar con la toalla que envuelve mi cuerpo, la gata tiene un serio problema con mi privacidad pues es algo que no tengo desde que ella llegó.
Enciendo a Alexa y le pido alguna canción en español, no sé porqué pero rápidamente pienso en la cantante que mi abuela tanto adora.
—Rata inmunda, animal rastrero —entono secando mi cabello hasta que llaman a la puerta.