Había pasado una semana después de aquel incidente, Kelly había decidido cubrir la ventana de su cuarto con una maya negra que impedía ver de afuera hacía dentro por la contraluz, de esa forma si alguien quisiera ver su habitación ella lo notaria primero.
También hace dos días había ocurrido un intento de robo a una de las casas del vecindario, justamente la casa de una anciana que era la madre de uno de los policías de la estación cercana al vecindario, lo que ocasiono que se empezara a patrullar la zona continuamente por las noches, algo que alivio por completo a Benjamín, que después de haberles pedido que examinaran y no encontraran nada, se negaron a seguir patrullando sin que alguien hiciera algo en contra de la familia, no estaban felices por lo que le paso a la anciana, pero eso hacía que se sintiera más seguro todo.
El sonido de las torretas era molesto sobre todo tarde a la noche, pero era algo soportable teniendo en cuenta que eso alejaría al enfermo que estaba vigilando a Kelly por la noche.
Ya era viernes por la tarde y Kelly había salido de la preparatoria, Benjamín había optado por seguir sus indicaciones y no irla a recoger siempre que ella se lo avisara, porque había algunos días en los que Kelly tampoco se animaba a caminar ese trayecto extenso de la preparatoria hasta la casa, sobre todo los días helados donde el piso permanecía húmedo y resbaladizo.
De camino a casa decidió desviarse para echarle una visita a su papá que ya había comenzado a trabajar, esta vez había optado por algo que no se lo esperaba, a comparación de antes que trabajaba en una oficina para la alcaldía ayudando a adultos mayores, se encontró un trabajo en un taller del pueblo, no era demasiado grande, e incluso a ella le pareció extraño que hubiera un taller de ese tipo en un pueblo como ese, pero las personas de ese pueblo tenían bastantes vehículos y por las condiciones de clima solían dañarse a menudo por mal mantenimiento, así que el trabajo era excesivo, lo que ocasionaba que el dinero también fuera bastante y que el negocio no iba a quebrar, al menos no por el momento.
Llego al taller, uno de color azul con una gran publicidad de un auto rojo y que tenía un letrero con letras brillantes con el título de «Grandes autos» en él.
Al llegar pudo observar a su papá cubierto de suciedad ayudando al resto mientras examinaban la parte inferior de un auto que lucía muy viejo, incluso le parecía ridículo que alguien gastara dinero en intentar arreglarlo cuando se notaba que ya había pasado su tiempo de uso, pero no es que le importara, todos podían gastar su dinero en lo que quisieran.
La presencia de Kelly fue tomada en cuenta rápidamente, después de todo, su apariencia era bastante llamativa, los hombres que trabajaban ahí le informaron rápidamente a su papá de que ella se encontraba en la puerta viendo todo, por la forma en la que se referían a ella supuso que su papá no bien entrar a trabajar se puso a mostrarles la cantidad de fotos excesivas que tenía de ella, la vergüenza llego, pero no podía solo demostrarla, opto por ignorar sus intenciones de querer darle un golpe suave en el hombro a su papá por ello.
Benjamín se acercó a Kelly sonriendo, preguntándole que hacía ahí, la miro de arriba abajo, buscando algo que le faltara a Kelly o si había olvidado algo, alguna promesa que le hubiera hecho, parece que no encontró nada, así que chasqueo lo dedos y la señalo mientras le preguntaba si acaso tenía hambre, Kelly negó con la cabeza, en realidad, no había ido solamente a hacerle una visita, quería pedirle algo a su papá.
—¿Puedo ir este fin de semana a casa de mamá?
El comentario le sorprendió a Benjamín, quizás porque era muy repentino, Benjamín la miro como si no lo entendiera.
—¿Este? —Remarco, al ser viernes, se estaba preguntando si «este» significaba literalmente llevarla el día de mañana.
Kelly afirmo con la cabeza, siendo totalmente sincera, quería convivir con su mamá un rato, después de haber estado un mes en ese pueblo, esperaba al menos haberle hecho falta, así sea un poquito, sabía que eso no había sido así, porque su mamá en realidad es del tipo de personas que disfrutan su tiempo a solas, pero igualmente quería ir ahí y recordarle que tiene una hija de la que no se puede deshacer fácilmente, la custodia no era compartida, así que Kelly no tenía que pasar obligatoriamente ciertos días con ella, si ella quería ir, solo iba y ya.
—Quiero ir a visitarla, me debe extrañar —Dijo Kelly mientras miraba al evasivo Benjamín que se rascaba la nuca.
Parecía dudoso ante aquella petición, considerando que no le niega nada Kelly, pensó que quizás la incomodidad seguía siendo grande entre ellos y volvió a pensar la solicitud, para ella no tenía nada de malo, pero para su papá podía ser diferente, estaba segura de que quizás estaba pensando si ella se aburria en ese lugar.
—Está un poco lejos de aquí, son cuatro horas.
Al ver las excusas que ponía, solo suspiro y supo de que no se iba a hacer.
—Bien, entonces es un no —Dijo Kelly mientras se acomodaba las mangas de su chaqueta y se preparaba para irse a casa—. Nos vemos en la casa.
Sin embargo, Kelly fue tomada del brazo por Benjamín, ella le echo una mirada y aunque este tenía una mirada de incomodidad termino diciéndole que no le estaba negando su petición.
Le informo que la llevaría en ese mismo instante para que estuviera dos días con ella, recogiéndola al mediodía del domingo, le pregunto dudoso si eso era tiempo suficiente, para Kelly era incluso excesivo, pero sabía que el hombre se había comido la cabeza de solo pensarlo y no quiso seguir fastidiándolo así que acepto.