Toda la patrulla estaba fuera de combate, todo dependía de Sebastian y Sherry, ambos entraron al cuarto donde se encontraba Lydia. Ahí estaba ella con la mirada perdida y su cuerpo se estiraba a la vez que se contraia de maneras dolorosas.
Ambos trataron de acercarse a ella, pero apenas dieron el primer paso ella dirigió su mirada hacia ellos con violencia, eran dos voces en unísono una mas perturbadora que la otra.
—Mira quien esta aquí...el hechicero —una risa diabólica comenzó a sonar por todo el cuarto,— quien diría que nos volveríamos a encontrar.
—Si me quieres aqui estoy, pero déjala a ella en paz —esta vez no habia comentario sarcástico, esta vez era una suplica.
—¿Tu...suplicando? —se puso de pie mientras sus huesos crujian, era como ver a un títere ,—debiste haber pensado en ella aquel día que me encerraste en esa prisión.
Sherry observaba con terror, era nuevo para ella ver a Sebastian aterrado por lo que pudiera pasar, dicho terror fue observado por Wendell, quien se dirigió a ella.
—Y todo gracias a ti, si no hubieras quebrantado el reino espiritual hace unos años yo seguiría atrapado ahi —hizo una reverencia casi teatral ,—gracias.
—No agradezcas aun, hazlo cuando te volvamos a encerrar.
Wendell regreso su atención hacia Sebastian, y con una sonrisa retorcida exclamó.
—Me agrada.
Sebastian trato de negociar con Wendell, su cuerpo a cambio de abandonar el de Lydia, pero Wendell lo rechazo.
—Okey... —Sebastian suspiro, lanzó una mirada hacia Sherry dando una señal y alzo su mirada ,— Lydia si estas ahi, lo siento niña.
Sebastian lanzó varias runas por el cuarto para contener a Wendell, Sherry las mantuvo estables para que el pudiera atrapar a Lydia. Las runas provocaban dolor en sus huesos, pero aun asi Wendell se negaba a abandonar el cuerpo de Lydia.
Al ver que mientras más se negaba más daño le causaban a Lydia, asi que tuvo que detenerse.
—¿Creíste que seria asi de fácil? —exhausto exclamo ,—ella acepto y si ella acepta...
—La conexión es más fuerte.
—¿Qué quiere decir? —preguntó Sherry confundida, aun manteniendo las runas.
—Que habrá que salvar a Lydia de otra manera —respondio Sebastian molesto.
—Suerte con eso.
Sebastian no soportaba escuchar más a Wendell así que tomó de nuevo las runas y las uso para dejarlo inconsciente tanto a Wendell como a Lydia.
—¿Por qué hiciste eso? —pregunto Sherry.
—Por que tu mi amiga...tendrás que entrar en su mente —respondio mientras cargo a Lydia para llevarla a un lugar seguro ,— prepárate, será toda una experiencia.