Dead Patrol Y El Reino Espiritual

Momentos

2 horas para la resurrección...

La patrulla aun seguía recuperándose, en la sala principal Rio se ponía al corriente de lo sucedido con Wendell, mientras Lydia observaba el atardecer desde la azotea.

—Entonces Wendell sigue allá afuera —murmuraba Rio tocando su barbilla —, ¿Qué haremos?

—No lo se, en estos momentos ya debe estar buscando otro cuerpo —respondio Sebastian.

—Debemos evitarlo, debe haber una manera.

—Yo pude haberlo atrapado, pero todo paso tan rapido —agrego Sherry tomando parte de la culpa.

—Salvaste a Lydia, hiciste mucho más que nosotros —le dijo Rio para animarla.

—Conozco a Wendell y volverá por Lydia en algún momento, así que debemos estar listos para cuando eso ocurra.

—No voy a permitir que eso vuelva a ocurrir —respondio Rio firmemente.

Rio abandono la sala, estaba dispuesto a proteger a Lydia después de lo ocurrido. Antes de que pudiera alejarse más Sherry lo detuvo, tenia que hablar con el sobre este interés en ella.

—Rio.

—¿Qué ocurre?

—Bueno yo regrese en un momento complicado, asi que necesito ayuda para comprender tu interés en proteger a esa niña —agacho la mirada con miedo de decir lo siguiente —, es que tu actitud es demasiado intensa.

—Si, lo siento —se recargo en una pared y suspiro —, han sido unos días complicados, y sino hubiera sido por mi ella no estaría mal.

—¿A que te refieres?

—Yo la presione, la presione y termino atrapada —frunció el ceño y se cubrió los ojos con vergüenza —, todos tuvieron que enfrentar cosas, incluyéndome y eso siempre es culpa mia.

—Escucha, estos últimos años has cambiado mucho, no se que fue lo que ocurrió contigo durante el tiempo que la patrulla estuvo separada —se acercó dulcemente hacia el, tratando de abrazarlo —, pero cuando encontre a Lydia ella solo pregunnto por ti, y por Kara, asi que a ella le importas y la forma en que vas ayudarla no es estando todo el tiempo a lado suyo.

—No puedo evitarlo, pero voy estar ahi para ella en lo que pueda —una pequeña sonrisa se dibujo en su rostro, diciendose asi mismo que estaria todo bien.

Rio abrazo a Sherry, ya habia pasado bastante tiempo desde la ultima vez que lo habia hecho, la ultima vez fue como una obligación y esta vez fue con un gran cariño. Luego la dejo y se dirigió a buscar a Lydia.

MILO Y MAGGIE

Después de todo lo ocurrido Milo no se separo de Maggie, no pudo protegerla de esto y eso lo mataba por dentro. Ella trataba de hacerle entender que estaba bien, que no debia preocuparse, pero el corazón de Milo dejó de ser de hielo.

—Te traje un sándwich de helado —dijo con ternura —, de fresa, tu favorito.

—Gracias —lo acepto con alegría en sus ojos.

Noto la culpa en los ojos de Milo, asi que le pido que se sentará junto a ella para calmarlo.

—Ven aqui, me estresa verte asi —dio unos golpes a la cama, a lado suyo y partió a la mitad el sándwich —, toma.

—Sabes que no me gustan tanto los de fresa.

—Solo come —se recargo suavemente sobre su hombro —, debes tranquilizarte, estoy bien.

—Estarías mejor si te hubiera protegido de ese idiota.

—¿Y como pensabas protegerme?

Milo dudo.

—El hielo no siempre resolverá todo.

—Pues que estupidez de poder tengo —murmuró.

—No es estúpido, pero habrá cosas que se tienen que enfrentar de otro modo —noto lo triste que estaba, asi que comenzó a animarlo —, pero al tenerte a mi lado me haces sentir más fuerte y valiente, y solo siempre te lo agradeceré.

—Oh basta — dijo sonrojado —, yo solo quiero qje estes bien, y si tengo que morir para que eso pase...entonces moriré todos los días.

Maggie lo vio con tanto amor, lo que le habia dicho le enterneció, pero su estilo de expresarse ante dichas palabras era muy diferente.

—Quien diría que tienes corazón.

—Me doy asco.

Ambos se vieron y sonrieron, continuaron comiendo y disfrutaron de su mutua compañía.

RIO Y MILO

Mientras la pareja disfrutaba de su momento, Rio llegó para preguntar si habían visto a Lydia, noto lo cercanos que estaban, pero no cuestionó nada.

—Hola, disculpen, ¿No han visto a Lydia?

—Creo que esta en la azotea —respondio Maggie nerviosa.

—Okey, gracias —antes de retirarse se detuvo y se dirigió hacia Milo —, ¿Crees que podamos hablar?

Ambos salieron al pasillo, Rio no sabía como decirlo, asi comenzó a titubear.

—Yo solo quería decir que...ya sabes gracias.

—¿Gracias?

—Si, tengo pequeñas lagunas sobre lo que ocurrió hoy —trago saliba y continuo —, perdi el control creo y sino fuera por ti hubiera sido un caos peor.

—No se de que hablas Rio.

—Si, si claro este... —titubeo un poco más, no sabía como hablar de esa manera con Milo —, bueno sea quien haya sido quisiera decirle que lo aprecio mucho, y significa mucho para mi que haya estado ahi, se que han sido dias complicados y siempre va a ser mi hermano...o hermana.

Milo no mostro ninguna emoción, no queria admitir que habia sido el, aunque Rio ya lo sabía.

—Bueno, si esa persona te estuviera escuchando algo me dice que te diría que igual eres su hermano, y que siempre podrás contar con el...o ella.

Y así, ambos se dijeron tanto a su estilo, los hermanos aunque no de sangre se encontraban más fuertes que nunca.

KARA Y WINN

Kara aun seguía muy alterada con respecto a lo ocurrido, nada de lo que hacia Winn lograba animarla. Así que solo se quedó junto a ella y cuando estuviera lista el la escucharia.

De pronto ella solo murmuró algo que apenas se logró escuchar.

—Siempre estaremos juntos, ¿verdad?

El la miró confundido, y pudo entender todo sin necesidad de saber más.

—Prometo quedarme contigo todo el tiempo que pueda —le sonrió dulcemente —, siempre tratare de volver a ti.

La patrulla aún seguia recuperándose, aunque en el fondo estaban alertas de la amenaza que aun asechaba. Solo que por ahora se permitieron sanar un poco.




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