... Hasta el último segundo ...
No quiero sonreír,
si eso implica olvidarte.
No quiero llorar,
si eso significa que tú lo provocas.
No quiero que hables,
si eso implica
que sea con alguien más.
No quiero que me extrañes,
si eso significa
que no volverás.
Solo quiero que
tomes
(incluso si es alcohol),
tu teléfono
y aprietes los dígitos.
Porque estaré esperando
hasta el último segundo
tu voz.