Disclaimer: En éste capítulo habrán oraciones en coreano y con "( )" pondré la traducción. No soy experta del idioma, sigo aprendiendo. Investigué lo mejor posible para evitar errores y si encuentran porfa avísenme para corregirlo.
Aprovecho para decirles: no eviten hacer algo por temor a hacerlo mal, de los errores se aprende y cuando algo les gusta tanto no hay mejor manera de crecer y aprender que fallando.
Hanna.
Luego de comer y hablar de muchas cosas aleatorias hasta agotar nuestra imaginación y reír hasta las lágrimas, cogimos otro taxi. Aunque Myeong-Seok no me quiso decir hacia dónde íbamos, se volvió obvio cuando nos bajamos y vi el edificio donde vine cuando él se enfermó.
—¿Qué hacemos aquí? —pregunto cuando llegamos al ascensor y entramos.
—B1 salió a no-sé-dónde y me dió un permiso de 24 horas para usar su departamento como quiera. —explica feliz —Su única condición fue: nada de sexo.
Casi me ahogo con mi propia saliva ante sus palabras y él trata de reprimir una risa pero tanto sus orejas como mis mejillas se ponen rojas así que asumo que a ambos nos da vergüenza hablar de esto.
No es como que la idea no haya cruzado por mi mente, lo ha hecho, pero sé que aún no estamos en ese punto de nuestra relación, él no está listo para ese nivel de emociones y sensaciones, y si realmente quiere tener todas las experiencias humanas posibles, es mejor ir de a poco.
No quiero que vuelva a sentirse mareado ante tantos estimulos, sé que esto es muy diferente para él, más intenso y muy nuevo. Quiero que disfrute y viva cada experiencia como es debido.
° ° °
Cuando entramos al departamento de B1 me quito los zapatos. D4 al verme imita mi acción. Al poner un pie en la sala doy un respingo al sentir las manos de Myeong-Seok cerca de mi cuello, al girar la cabeza nuestras miradas se encuentran.
—Lo siento, solo iba... Quería quitarte el abrigo —dice y me siento tonta al estar sensible al mínimo toque.
No es la primera vez que estamos solos en una habitación, ha pasado más veces, ¿qué me ocurre?
Dejo que me lo quite. Lo deja encima del respaldar de uno de los sillones, también se quita el suyo. Procede a quitarse la sudadera qué traía e inmediatamente me tapo los ojos con las manos.
—¡¿Qué te pasa?! —digo escandalizada.
–¿Qué hice? —pregunta confundido.
—¡Te estás quitando la ropa frente a mí! —grito —No es como si no haya visto un hombre desnudo antes pero... ¡Eso no se hace así! ¡Existe algo llamado decencia! —Escucho su risa y me ofende su atrevimiento. ¿Se está burlando de mí?
Lo escucho acercarse para luego sentir sus manos sobre mis muñecas, lentamente las aleja de mi cara hasta que nuestras miradas se encuentran. Se agacha hasta quedar a mi altura, muy cerca de mi rostro, y dice:
—거기 있었네 (ahí estás) —mi boca se abre y él me guiña un ojo para luego alejarse —No te preocupes, tengo un suéter debajo de esto —se quita la sudadera y en efecto debajo tiene puesto un suéter negro que se le levanta un poco, dejando a la vista parte de su abdomen, que vuelve a su lugar cuando se quita la sudadera del todo. —B1 me obligó a ponerme este montón de capas antes de salir o si no me hubiera encerrado aquí, no quería que me enfermara de nuevo.
—¿Sabes coreano? —pregunto al cabo de unos segundos de aturdimiento.
—조금? (¿un poco?) —dice y se dirige a la cocina, yo lo sigo detrás —¿Quieres algo más de comer o de beber? Así entramos en calor rápido.
—No creo necesitarlo —digo sin pensar y me sonrojo al ver su expresión atraviesa. —Como sea, ¿desde cuando sabes coreano? Nunca te escuché decir ninguna palabra en coreano, ¿o los cupidos por defecto ya saben todos los idiomas?
—Mis recuerdos de cuando era más joven son borrosos pero creo que ya hablaba coreano desde antes, pero si nos enseñan un poco de cada idioma según el lugar al que vamos. Ojalá viniera en automático los idiomas a mi mente —hace una mueca ríe. Sonrió divertida —Pero creo que perdí un poco el coreano ya que dejé de hablarlo con el tiempo, no tenía con quién hacerlo y tampoco me mandaban allá.
—Qué curioso —digo y él asiente estando de acuerdo.
—근데 이제 너랑 말할 수 있어 (pero ahora puedo hablar contigo).
—어? 왜 이렇게 반말해? 나 누나야! (¿Ah? ¿Por qué me hablas tan informal? ¡Yo soy mayor!)**
—¿Entonces quieres que te llame 누나? —pregunta coqueto. Me sonrojo, otra vez para mi desgracia, y retrocedo mientras pienso en algo para cambiar de tema.
—Mejor olvídalo —él sigue mis pasos con una mirada depredadora, mis latidos aumentan y siento la adrenalina correr por mi venas.
Mi trasero termina chocando con uno de los sofás y él cree que me tiene sin escapatoria pero giro a la izquierda y corro alrededor de toda la sala con él pisándome los talones. Mis gritos y nuestras risas son todo lo que se escucha en todo el apartamento hasta que logra atraparme en segundos y nos lanza a ambos en el gran sillón.
Nos reímos sin parar y me acomodo para que quedemos frente a frente, él mantiene sus brazos a mi alrededor. Tomo su rostro entre mis manos y nos miramos fijamente. No sé cuál será mi expresión pero él me mira con tanto cariño y amor que me es imposible no querer besarlo.
Así que lo hago.
Nos besamos por tanto tiempo aquí acostados que nos quedamos sin aliento y nuestros labios se hinchan.
Jamás me sentí tan completa y feliz y por su expresión puedo jurar que él se siente igual.
° ° °
Al día siguiente, domingo, me despierto sola en su cama. Me quedo varios minutos mirando el lado vacío de la cama a mi lado. Empiezo a recordar la sesión de besos que tuvimos ayer, la ternura que me dió su inexperiencia al morder o meter la lengua en momentos inoportunos y lo poco sincronizados que estábamos cuando se emocionaba demasiado y quería besar apasionadamente como en las series que me dijo que veía. Hubo muchas risas de por medio pero se sintió todo tan correcto que nada más importa.
#24674 en Novela romántica
#13098 en Fantasía
cupido inmortales fantasia, humor amistad amor, romance magia
Editado: 24.01.2026