Deidad Cupido

Capítulo 35

B1.

Llego al hospital y maldigo por nunca tomar en cuenta la importancia de un celular. En estos momentos sería tan útil para encontrar al tonto de D.

Entro y miro a mi alrededor para ver si me lo encuentro de casualidad a la primera... pero la suerte no está para nada de mi lado. El hermanito de Hanna sale de un pasillo y nuestras miradas se cruzan al instante.

—¡Carajo! —exclamo en un susurro cuando su rostro se ilumina y se dirige hacia mí.

—Necesito hablar contigo —dice al detenerse frente a mí.

—Estoy ocupada, no tengo tiempo ahora, hablamos luego —trato de pasar por su lado, hace el amague de agarrarme del brazo, pero lo esquivo y lo miro molesta.

Él parece dolido por un segundo para luego mirarme también con fastidio mientras baja su mano.

—Es importante —reclama.

—Lo mío también —respondo.

Él gruñe frustrado, pasándose la mano por su sedoso cabello castaño oscuro. A pesar de lo desordenado que está, no se ve mal. Respira hondo para calmarse y me mira otra vez cuando lo consigue.

—Ya tengo mi deseo y voy a confiar en que esta vez será el definitivo.

Dejo de respirar por un segundo y miro a mi alrededor hasta encontrar un reloj pegado en una de las paredes del hospital.

11:54 PM.

Por un segundo contemplo la tentadora idea de ignorarlo e irme, pero me rindo. Me rindo a lo que seguramente ya está escrito que pase, quiera o no. Esto va a ocurrir; retrasarlo solo será peor para mí, tengo cada segundo contado.

Con un suspiro de resignación, contesto:

—Bien. Hablemos.

° ° °

Salimos del hospital hasta encontrar unas bancas cerca para sentarnos. Él en una esquina y yo en la otra, manteniendo una buena distancia por mi seguridad. He estado un poco paranoica con esto del contacto físico accidental desde que D4 se enfermó. Por nada del mundo quiero cometer sus mismos errores y jugar con mi propia existencia. Él es quien siempre tuvo una extraña curiosidad por los humanos, no es mi caso.

Luego de unos segundos en silencio, pregunto por el estado de Hanna por mera cortesía.

Me cuenta que solo se desmayó por el shock y que no está herida más allá de unos raspones en una mano; se la vendaron. También dijeron que tenía que guardar reposo y un par de cosas más, pero nada grave.

Asiento a todo y el silencio vuelve por varios minutos en los que espero con paciencia a que diga lo que nos tiene aquí.

—Yo... —empieza a decir y me preparo para lo que dirá —Lo estuve pensando mucho y... deseo que D4 pueda tener una vida normal como humano. Está bien si es con otra identidad o si nos olvida. Es mejor eso a que deje de existir para siempre y que nuestro último recuerdo con él sea doloroso —dice Hajoon con la mayor seriedad y determinación que jamás pensé ver en él.

—¿Qué...? ¡¿Estás loco?! —le reclamo —¿Por qué gastarías tu único deseo en alguien más? —pregunto incrédula —En alguien que apenas y conoces —recalco.

—Tú misma me lo dijiste, los Cupidos solo pueden cumplirles deseos a quienes sean buenas personas, de intenciones nobles y corazón puro. No me sorprende que se me haya ocurrido este tipo de deseo tan desinteresado —sonríe con ironía —Esto es lo que realmente quiero. Y sé que podrás darte cuenta de si lo digo con sinceridad o no. Sé que solo podrás concederme el deseo si lo anhelo desde el fondo de mi corazón.

Y es cierto. Lo hace. De alguna manera puedo sentir la honestidad de su deseo calar hondo en mi interior. Este es su deseo y no puedo hacer nada para cambiarlo, solo tengo la opción de cumplirlo o no según las indicaciones del Guardián del Destino.

—¿Por qué? —pregunto en un susurro.

No sé por qué me siento tan afectada por el deseo que pidió; esperé de todo, pero nunca algo como esto... Un deseo que no tiene nada que ver con él, es solo para la persona que su hermana quiere.

¿Quién hace eso? Siempre creí que los humanos eran más egoístas y tontos que otra cosa. Supongo que jamás he logrado entender de verdad los complejos sentimientos y pensamientos humanos.

—Mi hermana hizo tanto por mí desde que era pequeño. Fue más que una hermana mayor, fue como la madre que nunca tuve. Me enseñó mucho sobre mis raíces, me apoyó en cada idea y decisión que tomé, me protegió de cualquiera que quisiera meterse conmigo y me regañaba y castigaba cuando hacía algo mal o era un malcriado —ríe y las lágrimas empiezan a acumularse en sus ojos —Siento que le debo tanto que jamás podré pagárselo.

—No creo que ella haya hecho todo eso por ti esperando algo a cambio —le digo.

Asiente con la mirada perdida.

—Lo sé, pero ha sufrido tanto desde niña. Tiene recuerdos muy dolorosos y traumáticos, aunque no conozco los detalles porque todo pasó cuando yo era solo un bebé. Vi su dolor luego de cada sesión con su psicóloga cuando tenía quince, escuché sus llantos de rabia y tristeza por las noches hasta que cumplió diecisiete y empezó a guardarse todo. —suspira —Solo quiero verla, al fin, ser feliz.

—Puedo concederte tu deseo —le confirmo y él se ve apenas más aliviado —¿Pero eso cómo le daría un final feliz a tu hermana? En todo caso, él terminará haciendo su propia vida lejos de ella, sin recuerdos ni vínculos emocionales. —explico para que entienda lo que implicaría cumplir su deseo —Serán completos extraños.

—El destino ya los ha unido por alguna razón, desafiando toda lógica humana —sonríe un poco más optimista y se limpia los ojos con la manga de su camisa —Dicen que la tercera es la vencida, ¿no? Confío en que volverán a encontrarse aunque les tome varios intentos.

—Estás apostando por un futuro incierto. Ni siquiera podrás asegurarte de que suceda porque cuando cumpla tu deseo ya ninguno de ustedes podrá recordarme; pasaré a ser un sueño borroso o un recuerdo difuso sin rostro —le explico seria —¿Aun así quieres correr el riesgo?

—Sí, porque tú estarás ahí. —me sonríe y lo miro confundida —Te he visto despreciar a los humanos desde el momento en que te conocí, no te interesamos en absoluto, pero con tu amigo eres distinta.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.